Provincia de Sánchez Carrión: Historia
=== Preinca ===
Esta tierra fue habitada en primer término por los huachemines. Durante el apogeo de la cultura mochica, éstos invadieron la región y fundaron el señorío de los huamachucos.
Los restos hallados de esta lejana civilización demuestran la existencia de una populosa ciudadela, Marcahuamachuco, secundada por una más pequeña, wiracochapampa.
Max Uhle sostiene que los huamachucos tuvieron su propia cultura, un idioma propio: el Culli; tuvieron como deidad principal a Atagujo, y su dios terrenal fue elevado al rango de dios: Catequil. Tuvieron otros dioses, como Usquevil.
Después de la conquista inca de Cajamarca en el siglo XV, el Gran Huamachuco acoge a Túpac Inca Yupanqui, príncipe heredero de trono inca y le dio un espléndido recibimiento.
Terminadas las fiestas de recibimiento, los incas dispusieron que los habitantes locales —que vivían dispersos— se unieran formando pueblos, adorasen al sol, y quedasen subordinados a Inti, nombre inca del sol; pero permitieron que también mantuviesen a Atagujo y sus otras divinidades regionales.
Durante este periodo, los huamachucos tenían muchos privilegios, concediéndole así los incas un acllahuasi (casa de las doncellas), solo otorgado a los pueblos de mayor rango administrativo.
El Inca Garcilaso de la Vega, en sus Comentarios reales de los incas, relata la manera en que fuera incorporado el señorío de Huamachuco al incanato, y califica a la Gran Provincia llamada Huamachuco, gobernada por «un gran señor del mismo nombre»; y tras indicar su deseo para enmendar las costumbres de su pueblo e incorporarlo al imperio, anota que el inca Pachacútec y sus sucesores «hicieron siempre mucho caudal y estima de este Huamachuco y de sus descendientes, y ennoblecieron grandemente su provincia».
Los pobladores de Huamachuco no se mostraron ajenos a la llegada de los españoles; pues al tener conocimiento de la captura de Atahualpa, organizaron un poderoso ejército para liberar a su soberano de la prisión. Al conocer los movimientos bélicos de los indios, se envió a Hernando de Soto para inspeccionar los dominios del Gran Huamachuco.
El inca Titu Atauchu, al conocer la muerte de su hermano Atahualpa, emperador recientemente coronado, se dirigió a Cajamarca, al frente de aguerridas tropas. En dicho lugar ahorcó a doce españoles. Luego, continuó su persecución y dio alcance en las llanuras de Huamachuco a Pizarro y lo venció. Pero no lo ajustició por intervención de Francisco Chávez (falta referencia documental).
El territorio de Huamachuco también fue el lugar donde se consumó el ajusticiamiento del inca Huáscar, rival de Atahualpa en la lucha por la sucesión del imperio, siendo ahogado en el río Antamarka (actualmente río Tulpo).
La primera orden religiosa que arribó a Huamachuco fue la de los agustinos, en el año 1551. Dos años después, la misión agustina estableció un convento, el primero para aborígenes en el Perú. Se institucionalizó el culto a Nuestra Señora de la Alta Gracia, cuya fiesta se realiza el 15 de agosto de cada año, regocijo que se conmemora hasta nuestros días.
Durante esta época, Huamachuco se constituyó en uno de los partidos más importantes de la intendencia de Trujillo por su extensión, industrias y por sus cuantiosas rentas que recogía la Corona española. …