Calama: Historia
La historia de Calama aún contiene lagunas, producto de la lejanía de muchas fuentes documentales. Los periodos colonial y boliviano se encuentran documentados en Sucre, Bolivia.
Desde 9000 años atrás, se concentran las primeras poblaciones en la zona. La ubicación estratégica de Calama, como punto central en medio del desierto de Atacama, entre la cordillera y el mar, le permitió un alto intercambio cultural con las comunidades de los distintos valles y quebradas, tanto hacia el actual territorio argentino y boliviano. Muy transitado era el circuito Cobija Calama, cruce cordillerano, con pescado seco y otras especies de la zona, especialmente Tiwanaku y el Tawantinsuyu, volviéndose un importantísimo tambo del imperio, que tributaba choclo, cobre templado para hacer armas y armamento, y alfalfa de las extensas vegas que existían en ese entonces.
El agreste clima obstaculizó el establecimiento masivo de los españoles en la zona, pero no les impidió marcar su soberanía; en lo civil, a través de la creación del corregimiento de Atacama, y en lo religioso con las diversas parroquias y capillas que hoy exhiben al turista sus característicos campanarios; ambos sistemas dependientes de la Real Audiencia de Charcas. En el mapa de Andrés Baleato de 1793 aparece Calama dentro de la jurisdicción del corregimiento de Copiapó de la Capitanía General de Chile.
Luego, las posteriores disputas territoriales entre Chile y Bolivia no contemplaban esta zona ni más allá de la precordillera, solo la posteriormente conocida como Pampa Salitrera y la costa.
El principal evento de esta época en la zona fue la Rebelión de Túpac Amaru II, que tuvo como caudillo local a Tomás Panire, quien murió ejecutado.
La activación de Cobija como puerto principal de Bolivia contribuyó a que aumentara la importancia de Calama para el gobierno boliviano, pues era el oasis más extenso, mejor equipado y el último antes de atravesar la desolada pampa para llegar al mar, y viceversa. De ahí fue que Calama se volvió capital provincial en 1840 y atrajo todo el comercio de la Puna Austral y Bolivia.
Antes de la guerra del Pacífico, Calama era un activísimo tambo en las rutas de Cobija a Potosí y de Cobija a Salta. Cabe destacar que los conflictos territoriales entre Chile, Bolivia y Perú no guardaban relación con el territorio precordillerano y altiplánico del departamento del Litoral, del cual Calama era su principal centro poblado. Justamente, por motivos estratégicos, Calama fue ocupada transitoriamente por las tropas chilenas el 23 de marzo de 1879.
Los meses siguientes fueron de constante tensión por un posible avance boliviano desde el altiplano —que nunca llegó, excepto una compañía que derrotó a una patrulla chilena en la batalla de Tambillo, mientras el grueso del Ejército chileno estaba en Tarapacá—. En medio de aquel año belicoso, el 8 de octubre de 1879 fue redescubierta la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe de Ayquina en aquel poblado, iniciándose el culto masivo a la que hoy es la patrona de la provincia de El Loa.
La ciudad fue cedida perpetuamente a Chile en el Tratado de 1904.
Desde la conquista chilena de Calama, pasó casi una década de abandono por parte del sistema político y económico chileno. Recién el 13 de octubre de 1888, bajo el gobierno de José Manuel Balmaceda, fue creada la Ilustre Municipalidad de Calama.
Francisco Astaburoaga escribió en 1899 en su Diccionario Geográfico de la República de Chile se refiere a Calama como una 'aldea': …