Quilpué: Historia
=== Prehistoria, conquista y colonia ===
El valle en el que se asientan las actuales comunas de Quilpué y Villa Alemana fue poblado por los picunches, también llamados mapuches del norte, a quienes los kichwas (quechuas) del Tawantinsuyu sometieron durante medio siglo, a partir de 1435. Los picunches eran un colectivo recordado por las piedras horadadas que dejaban en sus ceremonias, llamadas piedras tacitas; no residían en poblados establecidos y, mayoritariamente, se dedicaban a la ganadería y textilería, por cuanto confeccionaban vestuarios con lanas de llamas, a las que previamente criaban. No obstante, bajo sus dominadores kichwas tomó importancia la minería del oro. Los picunches debieron enviar al Inka del Qosqo (Cuzco) un tributo de este mineral, el que se extraía de las arenas auríferas del Estero Marga Marga. Es por esta razón que una de las fortalezas incarias, o pucará, fue construida durante este período en las riveras del afluente, robusteciendo la importancia económica del asentamiento. Tras la dominación española de estas tierras y la información que proporcionó el cacique Michimalongo tras la derrota, el conquistador Pedro de Valdivia ordenó el reinicio de las faenas en 1541, a lo cual, los lavaderos de oro de Marga Marga rindieron tal cantidad del metal precioso, que financiaron la Conquista de Chile. Con ello, Pedro de Valdivia apodó al riachuelo como El río de las minas.
Dice la leyenda que tras la conquista, la primera propiedad de las tierras de Quilpué recayó a Rodrigo de Araya, compañero del conquistador Pedro de Valdivia, a quien le fueron entregadas a elección el 26 de abril de 1547, por gracia de su labor en el Cabildo de Santiago. En dicha ocasión Araya señaló los siguientes motivos de su decisión:
Los lavaderos fueron mantenidos por la familia Araya, junto a un colectivo de indígenas ya establecidos a su servicio, los que dieron forma a un caserío disperso pero aislado, que fue conocido como San José de Marga Marga. Empero, era el Cabildo de Santiago el que seguía dictando directrices para la correcta administración de los lavaderos, por lo cual se nombraba a un Alcalde de Minas, que residía en el lugar. En este período se manifestó también, y al igual que con los picunches y kichwas, el desinterés en el desarrollo agrícola del valle. De este modo, hasta inicios el siglo XVIII solo la minería constó de importancia productiva. Fue entonces cuando la familia Valencia, oriunda de Quillota y también asociada a la conquista española, le compró paulatinamente tierras a la familia Araya, para otorgarles un propósito agrícola, al mismo tiempo que las diferentes herencias y vinculaciones matrimoniales entre ellos conllevó la división y subdivisión de los antiguos predios, lo cual trajo un mayor comercio de tierras, que finalmente reforzó el nuevo perfil de la zona. De esta forma fueron llegando primerizos clanes de ingleses e italianos, junto a otras familias hispanas al valle. …