Sogamoso: Historia
=== Fundación ===
El origen mítico de Sogamoso se remonta en la cosmogonía chibcha a la creación del Sol: en el valle de Iraca (Suamox). Sogamoso fue un centro religioso de la comunidad Muisca. Vestigios de la cual se encuentran en la necrópolis del Templo del Sol, del Museo Arqueológico de Sogamoso.
Primitivas migraciones humanas en el oriente colombiano se extendieron aún en el siglo IX de nuestra era. Algunos de esos migrantes, pertenecientes a la familia chibcha, se mezclaron con los ya asentados, dejando como testigo de ello las pinturas rupestres plasmadas en las rocas de El Pilar y Ceibita.
==== Conquista española ====
Juan de Sanct Martín conquistó el Valle de Iraca. Al paso de los conquistadores, Gonzalo Jiménez de Quesada, encontró la ciudad sagrada de los Muiscas, cuyo sumo sacerdote y gobernante era el cacique Sugamuxi, de quien deriva el nombre de la ciudad. Sugamuxi tenía prevista una escuadra de indios para oponerse a la invasión en el hecho conocido como la Batalla de Iraca. Sin embargo, con facilidad fueron dominados y constreñidos a huir del cercado de Sugamuxi, de bellos adornos de láminas y platos de oro puestos en la fachada, que fueron hurtados por los castellanos.
Como etapa culminante de la expedición de Jiménez de Quesada, en agosto de 1537, el indio Baganique delata las riquezas de Suamox y su santuario del sol. Apenas empezaba la conquista de lo que sería el Nuevo Reino de Granada. Habiendo asegurado el poblado, Quesada dio la orden de esperar la luz del nuevo día para acceder al templo y extraer con calma los tesoros. Sin embargo, los soldados Miguel Sánchez de Llerena y Juan Rodríguez Parra saquean el templo en medio de la noche, causando un incendio (Incendio del Templo del Sol) al posar sus antorchas en el lugar.
A la llegada de los conquistadores españoles, en 1537, ya existía un asentamiento con una numerosa población y una organización civil, política y religiosa mencionada por los cronistas españoles, de tal forma que, cuando en 1572, el capitán Bernardino de Mojica, procurador de Tunja, "pidió al presidente Andrés Venero de Leiva autorización para realizar la “fundación” de Sogamoso, la petición fue denegada dada la existencia, de este poblado como "asentamiento indígena importantísimo desde las lejanas épocas de la prehistoria".
Sugamuxi fue bautizado como católico y se le dio el nombre Alonso, así como el tratamiento de "Don"; sin embargo, el cacicazgo entró en decadencia bajo el dominio peninsular.
Tras el incendio del máximo templo de los Muiscas, y la repartición de tierras e indígenas entre españoles, se construyeron varias capillas. Don Bernardino de Mojica y Guevara propuso convertir al poblado del Valle de Iraca en una villa, pero tuvo oposición del gobierno de Tunja.
El Rey Carlos V obsequió a Sogamoso un retrato al óleo de San Sebastián, santo al cual estaba dedicada la ciudad. …