Pitalito: Historia
=== Época Precolombina ===
El valle de Laboyos y sus alrededores eran habitados por varias tribus indígenas como los Lacaco, Laboyos, Totalco, Güachicos y Güarapas. En la actualidad, existen registros de esta época en forma de petroglifos descubiertos en áreas como Anserma, Güamal, Chargüayaco y Güacacallo, así como también se han encontrado cerámicas, herramientas de piedra y restos óseos, evidenciando la presencia ancestral de seres humanos en esta región.
==== Llegada de los españoles ====
El Valle del río Guarapas, donde se ubica la ciudad en la actualidad, desempeñó un papel importante durante el período de la conquista. Gran parte de su territorio estaba habitado por tribus de las naciones Timaná y Yalcon. Fue descubierto a finales de 1538 por Sebastián de Belalcázar y su expedición, quienes partieron de Popayán con el objetivo de establecer los límites al norte de la Gobernación de Nueva Castilla.
Para llegar a este valle, atravesaron la cordillera central en la región del Puracé y llegaron a la parte alta del río Mazamorras. Luego siguieron el curso de este río y, pasando por la región de Isnos, finalmente llegaron al valle de Pitalito. Según el cronista Juan de Castellanos, en una de sus elegías, describió el valle de Pitalito como llegar a la "tierra prometida".
El 18 de diciembre de 1538, el capitán Pedro de Añasco fundó una villa en el Valle de Laboyos, que inicialmente se llamó Guacacallo, debido a su ubicación en una terraza del río Cálamo. Esta villa desempeñó un papel importante al conectar a viajeros y mercancías entre Quito y Popayán con Bogotá. Sin embargo, debido a los constantes ataques de las tribus indígenas locales y de otras regiones cercanas como los Andaquíes, y también debido a un suceso relacionado con la Cacica Gaitana, la villa se trasladó al norte, cerca de la orilla del río Timaná, donde se encuentra actualmente el pueblo del mismo nombre.
Esta villa fue la primera fundación española en el sur del Alto Magdalena, y su territorio se correspondió con esta zona geográfica. Desde su fundación, la villa facilitó no solo el transporte de personas y mercancías, sino también permitió que los españoles se aventuraran hacia los territorios de los Andaquíes en el piedemonte (hacia el oriente, en lo que hoy es el departamento del Caquetá) y de los Mocoas (hacia el sur, en lo que hoy es el departamento del Putumayo, adentrándose hacia el Amazonas). Posteriormente, se abrió el camino real entre Timaná y Pasto a través del Páramo de las Papas, como una ruta más directa que evitaría dar la vuelta por Popayán.
Desde la fundación de la villa, se establecieron centros religiosos en los lugares donde se encontraban las tribus indígenas en el territorio, incluyendo la aldea de los indígenas laboyos. Después del traslado de la villa, el lugar original se mantuvo como un centro religioso.
Es importante tener en cuenta que debido a los abusos sufridos por los españoles que vivían en el territorio, las guerras entre ellos y los indígenas, las enfermedades traídas por los extranjeros y la huida hacia la selva, la población indígena se redujo drásticamente. Además, la apertura del camino del Quindío y la falta de un repoblamiento adecuado por parte de criollos o españoles hicieron que el territorio perdiera importancia y que la población no creciera ni se desarrollara como en otras regiones del país. …