Santa Lucía Cotzumalguapa: Historia
=== Presencia maya en El Baúl ===
Durante el Clásico Tardío (600-900 d. C.) de la Cultura Maya, se consolidó un estado teocrático-militar poderoso en la región de Santa Lucía Cotzumalguapa, el cual controló la riqueza agrícola de la zona y el intercambio comercial de las ciudades de la Costa del Pacífico con las del Altiplano; por ser un pueblo diferente a los que habitaron el área de Guatemala, se le distingue como «Cultura Cotzumalguapa». El centro de poder estuvo localizado en el complejo urbanístico conformado por los sitios de Bilbao, El Castillo y El Baúl, que ocupaban en conjunto una superficie de más de 6 km². En dicha acrópolis se combinaban las actividades artesanales (elaboración de armas con obsidiana que se traía de El Chayal y San Martín Jilotepeque), artísticas (figurillas de jade), políticas y religiosas. Los sitios monumentales de Cotzumalguapa fueron abandonados posiblemente entre el 1000 y 1100 d. C.. Es posible que las áreas en sus alrededores nunca hayan sido abandonadas ya que para la conquista española aún estaban habitadas. Durante el Postclásico se dio una serie de cambios con el ingreso de los Pipiles entre los años 900 y 1350 d. C.; y de los Cakchiqueles quienes para 1400 d. C. habían conquistado la zona de Cotzumalguapa. En una tasación realizada en 1684 se incluyen los nombres de dos parcialidades Kaqchikeles presentes en Santiago Cozamaloapa: Xahilá y Bacajolá.
Fueron cuatro siglos los que estuvieron las piezas arqueológicas entre la selva, hasta que un día de febrero de 1866 en unos terrenos situados al norte de la actual ciudad de Santa Lucía, mientras los preparaba para sus siembras, el señor Pedro de Anda encontró a muy pocas varas de profundidad varias piedras de diferente dimensiones cuidadosamente trabajadas con bajo-relieves que indicaban ser restos de alguna gran edificación. Estos fueron los primeros vestigios de la riqueza arqueológica que hay en Santa Lucía Cotzumalguapa, y todos sus contornos, ya que en cualquier parte donde se busque con acuciosidad se podrán encontrar reliquias de aquella portentosa cultura. El señor de Anda hizo del conocimiento de las autoridades superiores el hallazgo, y así fue como el Corregidor, capitán Miguel Urrutia visitó dicho lugar e hizo que se continuaran las excavaciones, ordenando que se tomaran dibujos de las figuras talladas en las piedras y las envió al Ministerio del Interior. Desde entonces los descubrimientos de tesoros arqueológicos han sido constantes. De esos primeros descubrimientos se numeraron veintidós monumentos y esa nomenclatura es la que les dio un nombre determinado a cada una de ellas. …