La Reina: Historia
=== Arqueología ===
El sitio Parque La Quintrala, ubicado en la Comuna de La Reina, presenta un sector de ocupación habitacional y otro de enterratorios que pertenecen a tiempos prehispánicos. Los estudios del material arqueológico del primer sector (cerámica incisa, decoración con hierro oligisto, decoraciones con pintura roja, tembetá, etc.) permiten asociarlo a lo que se ha definido como expresión de la tradición bato para el interior de la zona central, con fechas que van entre el 20 a. C. y 280 d. C. distribuidas en dos momentos ocupacionales principales y una posible ocupación posterior fechada en el 425 d. C. (+/–100 años), de menor relevancia.
Con respecto al área de entierros por el momento no se han establecido claramente sus características así como tampoco queda clara su relación contextual con el sector habitacional antes mencionado, sin embargo por la posición de la mayoría de los cuerpos, así como por la presencia de ofrendas cerámicas, pareciera semejarse a lo conocido para el complejo cultural Llolleo de la zona central de Chile.
El periodo inca en Chile está enmarcado entre los años 1470-1535 d. C. iniciado por la expansión territorial de Tupac Yupanqui, que se habría extendido más allá del valle del Aconcagua y en la comuna se han encontrado también cementerios incaicos pertenecientes al Tawantinsuyu además de un conjunto de santuarios de alturas hallados en territorio chileno y argentino con restos humanos momificados, ofrendas y construcciones arquitectónicas.
Cuando el conquistador español Pedro de Valdivia acampó en el valle del Mapocho, envió a algunos de sus soldados hacia los cuatro puntos cardinales, para reconocer el territorio. La zona que recorrieron abarcó desde un sector al norte del Mapocho hasta los llanos del río Maipo y, por el oriente, llegaron hasta los faldeos cordilleranos. A este último sector se le denominaba Ñuñohue (del mapudungún: Ñuñohue ‘lugar de ñuños’), que son unas flores amarillas de la familia de las iridáceas; luego con el paso de los años adquirió el nombre de "el pago de Ñuñoa".
En Ñuñoa existían varios poblados indígenas, entre los que destacan los de:
Vitacura (ubicado en el caserío de Santiago de la Nueva Extremadura), al oriente del Santa Lucía, específicamente al norte del cerro San Luis.
Apoquindo, cuyo lonco era Piconcahue; se extendía en el lugar donde está el Hospital DIPRECA en la avenida Vital Apoquindo en relación con vertientes termales que fueron usadas con posterioridad como Baños de Apoquindo.
El de los Huaicoches en las riberas del río Mapocho en el actual Barnechea.
El del lonco Huara Huara, bajo cuyo estaba el toqui Butacura, comandante del ejército. Su vicetoqui era Polobanda. Huara Huara y Polobanda tienen calles en su honor en la comuna de Las Condes. Butacura (mapudungún: buta kura, 'piedra grande' ) dio su nombre a la comuna de Vitacura.
Valdivia dividió las tierras en "chacras" (del quechua: chakra ‘granja’) .
En el sector de Tobalahue (del mapudungún: Thopalahue ‘Escalones de greda’), que corresponde a gran parte del territorio de la comuna, tuvieron propiedades en el siglo XVI destacados hombres de la época, como Jerónimo de Alderete, Juan Fernández de Alderete, Juan Gómez y Alfonso López de Larraigada, quienes dedicaron sus tierras a diversos cultivos, destacándose los viñedos y los árboles frutales en general. …