Colón (Cuba): Historia
La ciudad se fundó el 8 de agosto de 1836, con el nombre de Nueva Bermeja, por ser este el del corral en que se estableció cerca de unas lomitas que hay por el lado norte y sobre terreno llano. En 1855, se convirtió en término jurisdiccional y cambió el nombre por el de Colón, siendo la única villa cubana en llevar como nombre el apellido del Almirante Don Cristóbal. En 1846, ya había 17 casas de madera y tejas y otras tantas de guano, con una población de 189 personas; según el cuadro estadístico, que en 1861 se habían trazado en 1593 habitantes.
En 1851, se construyó un paradero del ferrocarril; en 1855 una alcaldía mayor que durante algún tiempo funcionó en Cárdenas a causa de la carencia de local, hasta 1856 en que también vino el juzgado. El gobernador de Cárdenas Andríani puso el mayor empeño en la urbanización y gracias a ese celo en 1857 existían ya cinco calles rectilíneas de viviendas, habiendo substituido la vieja ermita por una iglesia de mampostería, espaciosa y bella, bajo la advocación de San José.
Por Orden Real, se estableció una Alcaldía Mayor, el 19 de agosto de 1855. La primera Junta Municipal se constituyó el 10 de septiembre de 1858, creándose conjuntamente las Capitanías pedáneas de Ceja de Pablo, Hanábana, Macurijes, Macagua, Desengaño, Reparto Libertad, Río Piedra, Jiquimas y Palmillas, incorporándose más tarde la primera a Sagua y las restantes a Colón.
En 1857, se celebró la primera exposición industrial y agrícola, cuyos gastos sufragó el hacendado Fernando Diago, quien asimismo costeó el edificio destinado a cárcel y cuyos trabajos comenzaron en 1858. El 27 de abril de 1859, fue creado este ayuntamiento, segregándose de Palmillas. En este mismo año se le otorgó a Colón el título de villa.
En 1902, se le anexaron algunos barrios al municipio. A medida que esta ciudad ha ido creciendo, ha disminuido el término, no solo por el engrandecimiento y absorción de esta cabecera, sino también por el crecimiento de los barrios circunvecinos, que han llegado a reunir la población suficiente para erigirse en términos municipales propios. La jurisdicción de Colón fue una de las más grandes de la isla. Colón llegó a ser una ciudad plena de atractivos y situada al pie de la Carretera Central y centro, al mismo tiempo, de una importante red de ferrocarriles.