Cuilco: Historia
Los primeros pobladores que habitaron el municipio llegaron de otros lugares del departamento de Huehuetenango y eran del pueblo mam.CCEE, s.f. Llegaron alrededor del año 1425 y se extendieron en todo la región desde ese año hasta 1475.CCEE, s.f. Se extendieron por todo el río Cuilco y el río Seleguá y crearon fortalezas para defenderse. Cuando los españoles fueron llegaron a sus territorios, el guerrero Caibil Balam reclutó una gran variedad de hombres, entre ellos de Cuilco, para pelear en Zaculeu.
El poblado posiblemente fue fundado en el año 1549 con el nombre de «San Andrés Cuilco» cuando los conquistadores españoles dividieron los territorios de cada grupo indígena. Algunos aseguran que esa fue la fecha de fundación ya que pocos años después, en 1581, los líderes tenían en su mando los poblados de Tacaná, Tectitán, Amatenango, San Pedro Necta, San Ildefonso Ixtahuacán, Santiago Chimaltenango y Colotenango.[cita requerida]
En 1565 se creó la provincia mercedaria de la Presentación de Guatemala; originalmente, la orden mercedaria había obtenido del obispo Francisco Marroquín varios curatos en el valle de Sacatepéquez y Chimaltenango, pero los cambiaron con los dominicos por el área de la sierra de los Cuchumatanes. Durante la primera parte del siglo XVII tenían a su cargo la evangelización de algunos pueblos alrededor de la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, que con el paso del tiempo pasaron a formar parte de la ciudad; dichos pueblos fueron Espíritu Santo, Santiago, San Jerónimo y San Anton —que funcionaba como la cabecera de su encomienda y vicaría y en donde estaba el convento que tenían los mercedarios y que asistía el comendador, cura y coadjutor de la orden.
La corona española se enfocó en la catequización de los indígenas. Las congregaciones fundadas por los misioneros reales en el Nuevo Mundo fueron llamadas «doctrinas de indios» o simplemente «doctrinas». Originalmente, los frailes tenían únicamente una misión temporal: enseñarle la fe católica a los indígenas, para luego dar paso a parroquias seculares como las establecidas en España; con este fin, los frailes debían haber enseñado los evangelios y el idioma español a los nativos. Ya cuando los indígenas estuvieran catequizados y hablaran español, podrían empezar a vivir en parroquias y a contribuir con el diezmo, como hacían los peninsulares..
Pero este plan nunca se llevó a cabo, principalmente porque la corona perdió el control de las órdenes regulares tan pronto como los miembros de éstas se embarcaron para América. Protegidos por sus privilegios apostólicos para ayudar a la conversión de los indígenas, los misionares solamente atendieron a la autoridad de sus priores y provinciales, y no a la de las autoridades españolas ni a las de los obispos. Los provinciales de las órdenes, a su vez, únicamente rendían cuentas a los líderes de su orden y no a la corona. Una vez habían establecido una doctrina, protegían sus intereses en ella, incluso en contra de los intereses del rey y de esta forma las doctrinas pasaron a ser pueblos de indios que se quedaron establecidos para todo el resto de la colonia.
Las doctrinas tenían tres características principales: …