Santa Cruz de Tenerife: Historia
=== Etapa guanche: antes del siglo XV ===
La zona sobre la que se asienta la ciudad y el municipio de Santa Cruz de Tenerife ha sido objeto de ocupación humana desde época guanche, desde hace aproximadamente 2000 años, según atestiguan los yacimientos arqueológicos encontrados. La célebre Momia de San Andrés es uno de los vestigios más importantes del pasado guanche del municipio. Además de cuevas con algunos restos de animales momificados y piedras con grabados rupestres.
Esta zona pertenecía al reino guanche de Anaga, uno de los nueve en que estaba dividida la isla.
En la zona donde se levanta la ciudad fue donde desembarcó el 3 de mayo de 1494 Alonso Fernández de Lugo para dar comienzo a la conquista de la isla, plantando una cruz que da nombre a la ciudad y donde construiría el real de la Santa Cruz, campamento militar germen de la primitiva población. Lugo desembarcó con una tropa de peninsulares y canarios formada por unos 2000 hombres de a pie y 200 de a caballo. Tras la derrota de los conquistadores en la primera batalla de Acentejo y la retirada de la isla, Lugo vuelve en 1495 con un ejército mejor armado y entrenado. Después de reconstruir el fortín militar de Añazo en Santa Cruz, iniciaría la campaña definitiva. Terminada la conquista en 1496, Santa Cruz queda configurada como un modesto caserío de pescadores, dependiente de La Laguna, ciudad en la que Lugo estableció la capital de la isla.
Con el paso del tiempo se fue convirtiendo en uno de los puertos más importantes del Atlántico (distinción que aún conserva), ya que Canarias era paso ineludible para la flota que partía hacia América.
El siglo XVIII representa el verdadero desarrollo poblacional y urbanístico de Santa Cruz. En 1706 tiene lugar la erupción volcánica del Trevejo, que sepultó de lava sin posible recuperación el floreciente puerto de Garachico, principal de la isla, por lo que el puerto de Santa Cruz pasó a ocupar el lugar prioritario. En 1723 se produce el traslado y asentamiento de la residencia del comandante general Lorenzo de Villavicencio (Capitanía General de Canarias), que hasta la fecha había tenido sede en La Laguna.
Santa Cruz de Tenerife fue, especialmente, durante la primera mitad del siglo XVIII el más importante centro corsario de la región de la Macaronesia. El hallazgo reciente de abundantes evidencias documentales de una potente actividad corsaria protagonizada sobre todo por naturales, vecinos y avecindados o radicados en la isla confirman este hecho. Al mismo tiempo, las numerosas naves de salteadores que frecuentaban las aguas canarias utilizaban desembarcaderos en su costa. Tal es el caso del Valle de Salazar o de San Andrés, que había adquirido la reputación de «puerto de piratas» hasta la construcción de su castillo o torre defensiva.
El desarrollo económico y el florecimiento cultural, ocasionó en gran medida la apertura de la primera imprenta de Canarias y la edición periódica de prensa escrita hacia 1751.
Santa Cruz confirma la solidez de sus defensas como plaza fuerte con la victoria sobre el oficial de la marina británica John Jennings, en 1706, y en 1797 sobre Horatio Nelson. …