San Sebastián: Historia
Consta la existencia de asentamientos romanos (de alrededor de los años 50-200 d. C.) en la actual Parte Vieja de la ciudad, según excavaciones realizadas en el convento de Santa Teresa, en las faldas del Monte Urgull, aparte de otros restos romanos, siempre en el entorno cercano al Urgull. En el mismo lugar del convento Santa Teresa se han constatado restos ya desde del siglo X, anteriores, por tanto, a la fundación de la villa y a las primeras menciones escritas.
Si bien se desconoce de manera exacta su fundación, el primer dato lo aporta un documento del año 1014 de Sancho el Mayor de Navarra, según el cual el monasterio de San Sebastián se pone en manos del abad de Leyre y obispo de Pamplona. Dicho documento será confirmado, en 1101, por el rey Pedro Ramírez (Pedro I de Aragón, rey de Navarra y Aragón). Las primeras noticias escritas de San Sebastián hacen referencia a un monasterio, situado en el barrio que aún hoy se denomina San Sebastián El Antiguo. A aquel lugar se lo conoció primitivamente, según algunos historiadores, como Izurum. El término español San Sebastián y la palabra vasca Donostia hacen referencia etimológicamente a dicho santo; en el caso del euskera, de la evolución de la palabra Donesebastian, de Done (del latín, Domine) + Sebastián.
En los siglos XI y XII, el monasterio de San Sebastián El Antiguo, al mismo tiempo que centro espiritual, lo era de la naciente vida social y administrativa de la población de esta zona, que, con el tiempo, de no ser por diversos avatares que tendrán lugar posteriormente, habría cristalizado en un municipio.
San Sebastián fue fundada hacia 1180 por Sancho el Sabio, rey de Navarra, para ser puerto marítimo de Navarra, e inicialmente cumplió su misión como tal. Guipúzcoa, a partir del año 1200, fue conquistada y anexionada a la Corona de Castilla por el rey Alfonso VIII, enemigo de Sancho el Fuerte. Tradicionalmente, se ha tendido a creer que ese cambio de un reino a otro se dio a través de una negociación o pacto. Sin embargo, a tenor de la relectura de fuentes históricas conocidas, se sabe que San Sebastián pasó a Castilla mediante conquista militar. En cualquier caso, los comerciantes de San Sebastián se acostumbraron rápidamente al cambio, puesto que pasó de ser el puerto de un pequeño Estado sin posibilidades de expansión territorial (Navarra), a servir de salida al mar de una monarquía, la castellana, mucho mayor, más rica y en plena expansión. …