Poza Rica de Hidalgo: Historia
El territorio que actualmente abarca el municipio de Poza Rica estuvo habitado, aproximadamente, desde el año 800 de nuestra era. De su paso por estos lugares los antiguos habitantes dejaron indicios que en el mes de mayo de 2011 fueron descubiertos en el antiguo ejido de El Arroyo del Maíz.
Hasta el momento los datos de lo que pasó con Poza Rica durante la colonia y la conquista no están muy claros, pero según documentos antiguos para 1871 ya estaba habitada y ya se le reconocía como Poza Rica, en ese entonces era una comunidad indígena totonaca, perteneciente al municipio de Coatzintla. Los habitantes de Poza Rica se dedicaban al cultivo de sus tierras y disfrutaban de la abundante pesca del Río Cazones y de los arroyos.
De esa época proviene el nombre de Poza Rica pues se cuenta que en el remanso que le da nombre a la ciudad existía una gran cantidad de peces.
En 1896 los habitantes de Poza Rica y Poza de Cuero- actualmente colonia Manuel Ávila Camacho- recibieron, del gobierno municipal de Coatzintla, los títulos de propiedad de sus tierras.
Años más tarde se descubrieron yacimientos de petróleo en el municipio de Coatzintla, concretamente en la comunidad de Furbero la Compañía Oild Fields México Company extrajo grandes cantidades de petróleo y además instaló un campo Petrolero en la comunidad de Palma Sola.
A principios del Siglo XX se construyó la vía angosta del ferrocarril que cubría la ruta desde el puerto de Cobos en Tuxpan, hasta Furbero en Coatzintla, esa vía pasaba por la comunidad de Poza de Cuero- por donde actualmente se encuentra la plaza Garibaldi- y también cruzaba por Poza Rica, que era conocida también como el kilómetro 56.
Años más tarde la compañía Mexicana de Petróleo El Águila compró sus instalaciones a la Oild Fields México Company y descubrió en 1930 el pozo Poza Rica Número Dos que se encuentra en la actual colonia División de Oriente. Ese pozo fue tan rico que la compañía decidió cerrar su campo en Palma Sola y traérselo a Poza Rica en diciembre de 1932.
Así, a bordo de la maquinita Cobos - Furbero, llegaron a Poza Rica los trabajadores y sus familias para hacer crecer la ranchería. A partir de ese momento la tranquila comunidad indígena se va a comenzar a poblar con gente proveniente de todas partes de México e inclusive del mundo atraídos por la inmensa riqueza del subsuelo pozarricense y este lugar se convertirá en el centro de explotación petrolera más importante de México.
Las compañías explotaban y maltrataban a los trabajadores petroleros, por lo que muchos de ellos, de manera secreta, comenzaron a formar un sindicato que sería reconocido primero por la sección 1 del Sindicato del Águila con sede en Ciudad Madero, Tamaulipas y posteriormente sería integrado al gremio nacional como Sección 30.
Durante 1937 los obreros exigieron mayores prestaciones y salarios pero El Águila se negó a pagárselos, por lo que se declararon en huelga durante 57 días. Como los habitantes de Poza Rica dependían directa o indirectamente de la industria petrolera, todos se solidarizaron con los obreros creando por primera vez un sentido de pertenencia en el campo perolero. Ese mismo año, un grupo de trabajadores petroleros se entrevistaron con Lázaro Cárdenas para proponerle la expropiación del campo Poza Rica.
El presidente los escuchó pero les pidió calma, pues en ese momento las autoridades mexicanas estaban por decidir si obligaban a las compañías a pagar más prestaciones a los obreros. …