Chinú: Historia
El lugar donde hoy se asienta el municipio de Chinú estaba habitado en el periodo precolombino por los indios zenú o urabaes; ellos habían dado a las sabanas y la región circundante el nombre indígena de «Mexión» o «Mohicón» y habían alcanzado un elevado grado de desarrollo político y social. Manejaban de manera regular la orfebrería, la cerámica y las artes manuales y se habían organizado eficientemente en tres grandes cacicazgos a saber Finzenú, Panzenú y Zenufana.
La región donde está asentada Chinú estaba dentro del primer cacicazgo y en sus inmediaciones estaba ubicada la capital del Finzenú, gobernada por la cacica Tota. Al parecer esta capital además de ser un gran centro político también era un lugar religioso de alto nivel, hasta esa aldea precolombina eran llevados los cadáveres de los caciques zenúes de todas las comarcas y eran enterrados con todas sus riquezas en oro y sobre ellos se colocaba un gran tumulto de tierra y se sembraba un árbol, generalmente Ceiba, para señalar la tumba y sobre cuyas ramas se colgaban campanas de oro. Había también cerca de este poblado un templo con ídolos de maderas forrados con láminas oro, hasta donde llegaban peregrinaciones de indios a depositar ofrendas en oro.
Los cronistas de indias sostienen que en esa campaña las huestes españolas sacaron fabulosas cantidades de oro que se extendió el dicho «Desgraciado el Pirú, si se descubre el Sinú». En efecto Pedro de Heredia logró rescatar del territorio Finzenú una cantidad de oro superior a la que sacarán Hernán Cortés en México, o Pizarro en el Perú.
Chinú fue fundado el 24 de enero de 1534 por y Alonso de Heredia constituido administrativamente como San Rafael de Chinú el 22 de noviembre de 1776 por Don Antonio de la Torre y Miranda.