La Macarena (Meta): Historia
El municipio La Macarena fue habitado por nativos especialmente los Guayaberos quienes se encontraban asentados en las márgenes del Río Guayabero y Guaviare dentro del sitio conocido como Angosturas I. La colonización española que en 1535 avanzaba por los llanos orientales en busca de rutas para llegar a Perú, abandonó la zona debido a los enfrentamientos con los indígenas y principalmente a lo inhóspito de la selva. En la década de los 1950s colonos caqueteños llegaron a estas tierras donde se establecieron, creando un núcleo de colonos al que le denominaron El Refugio, sitio actual donde está ubicada la cabecera municipal.
La Macarena fue fundada en 1954 por un grupo de colonos inicialmente compuesto por la familia González, quienes venían huyendo de la violencia, por eso días sobre voló una avioneta piloteada por Aldo Leonardi, un aviador de origen italiano que aterrizó en la sabana que había sido quemada por la familia Gonzáles. El piloto y el señor Abundio Gonzáles hicieren en acuerdo de construir una pista de aterrizaje en cambio de ropa y utensilios. Al regreso del italiano la pista ya estaba construida y llegó acompañado de Tomy Thompson, un norteamericano que se interesó por la región para convertirla en un sitio turístico por la abundante flora y fauna y la belleza de sus paisajes.
Luego llegaron otras 4 familias más y tal vez la primera bonanza turística de la región, estos colonos se dedicaron a labores del campo y a servir como guías de los grupos de turistas norteamericanos (25-30), que llegaban cada 15 días.
Su único medio de comunicación fue por vía aérea (Aeropuerto de La Macarena) y se comunicaban con Madrid (Cundinamarca), Apiay en Villavicencio, Melgar (Tolima) y Bogotá y por vía terrestre se comunicaban con San Vicente del Caguán, Caquetá.
A mediados de los años 1970 era Inspección de Policía de San Juan de Arama, en 1974 por la ordenanza N.º. 021 se le otorgó la categoría de municipio.
Para los años 60 la Fuerza Aérea Colombiana encontró en esta zona un área de abastecimiento, comprando plátano, pesca y cerdos cada ocho días, llegando a hacer hasta 3 vuelos semanales para las bases aéreas de Melgar, Madrid, Bogotá y Apiay. Para finales de los 60 se dio la bonanza de la cacería la que consistía en capturar tigrillos y jaguares para vender sus pieles.
En 1976 comenzó una nueva bonanza y cambio radical en la situación de La Macarena: los tiempos de la coca, esta situación trajo más personas lo que ocasionó que en poco tiempo pasara de ser un pueblo donde todos se conocían a ser un lugar en el que todos eran extraños.
El auge maderero llegó de forma muy tímida a mediados de la década de los 80 convirtiendo al río Guayabero en la vía principal.
La bonanza de la coca llegó aproximadamente hasta el 2004, desde ese tiempo hasta este entonces ha permanecido en un periodo de transformación listo para volver a los tiempos del turismo, siendo la zona de Caño Cristales totalmente libre de problemas de violencia.