Mella (Cuba): Historia
Por fuentes y testimonios orales que se han transmitido de generación se conocía la existencia de asentamientos aborígenes en la zona que abarca nuestro municipio. En el Atlas de Santiago de Cuba, en Arqueología Aborigen aparece Mella como áreas por explorar y una pequeña parte al norte del municipio como áreas poco exploradas.
En 1983 se descubrieron en la sabana de cayo Rey restos de pobladores precolombinos, que confirmaron la tradición. Se encontraron a 5 o 6 m aproximadamente de la carretera de Baraguá y a unos 25 km del poblado Mella. En él aparecieron morteros de piedra, gubias de caracoles, fragmentos de hachas petaloides y pedazos de cerámicas de barro. Este último hizo que se le clasificara como agroalfarero. Este hallazgo, aunque aun no está lo suficientemente estudiado, hace que el territorio de nuestro municipio se incluya en la región aborigen de Barajaguá.
Se habla también de un asentamiento aborigen en la confluencia de los ríos Cauto y Guaninicu, de los que no se ha encontrado nada. Al igual que ocurre con el resto del país y aún de América con la conquista y combinación hispana, los indios fueron casi totalmente exterminados, quedando estas zonas muy despobladas.
La fundación de las ocho primeras villas por los colonizadores españoles inició el proceso de asentamiento de la población cubana, sin embargo, en el territorio que abarca nuestro municipio este proceso poblamiento se produce muy lentamente; incluso no solo se puede hablar de poblaciones en las primicias de este siglo. Son muy pocas las noticias o informaciones que se tienen de la presencia de los primeros españoles en la zona, ni las ocupaciones a que se dedicaban. Al parecer en 1778 existía un sitio de ganado o hato en Bayate propiedad de Doña Isabel Jerónima de Medina.
Ya en el siglo XIX si se practicaban en todas estas tierras una ganadería extensiva y "de monteo", existiendo los hatos de El Mijial, de Miranda y tierras realengas de El Quemado y Quemadito. También se dedicaban a la tala de los árboles maderables. Por entonces existía una profusa vegetación que formaba tupidos bosques llamados por los lugareños como “monte oscuro” según cuentan se podía viajar desde los Mangos de Baraguá hasta las Enramadas de San Luís bajo una densa arboleda, por la que a veces no se filtraban los rayos del sol. Todas estas actividades económicas de la zona, que además hacían en pequeñas escalas y como subsistencia, requerían un reducido número de pobladores del lugar, por lo que resulta muy difícil establecer la fecha de fundación de los principales núcleos poblacionales del municipio, debido a la carencia de datos.
Al finalizar nuestras guerras independentistas del pasado siglo la población de la zona se encontraba diezmada y estaban arruinadas las riquezas del lugar, al que la "tremenda escoba de la guerra" como la llamó Máximo Gómez, barrió hasta los cimientos de sus viviendas.
Es por eso que planteamos que estos núcleos poblacionales deben haber surgido en los albores de este siglo, estimulados por la construcción del ferrocarril central. La construcción de la carretera central posibilita la comunicación más rápida entre los dos centros urbanos principales del país. …