Chimbarongo: Historia
La presencia inca en el valle central, perduró por varios años, lo que significó que se heredaran muchas cosas y costumbres, por ejemplo, “la pirca” (pared de piedra) en reemplazo de la “quincha” (trama de palos con que se afianza una pared). En varios sectores aún quedan propiedades que están limitadas por “pircas”. Entre otras cosas heredadas, aparecen las “ojotas” o “chalailas", (calzado a manera de sandalias) y las “chupallas”, muy usadas por la gente.
En un momento, llegan los españoles comandados por Diego de Almagro, quienes en busca de riquezas y fama, encontraron que no era mucha la cantidad de oro existente, y al seguir más al sur se toparon con indígenas muy belicosos, por lo tanto decidieron marcharse.
Años más tarde, Pedro de Valdivia llega con un centenar de hombres dispuesto a “instalar rancho” por estos valles que habían sido despreciados. Ya instalado y al recorrer la zona se da cuenta de que está habitada por numerosos caseríos que se levantaban entre el río Cachapoal y el Maule. A las viviendas de estos pueblos se les llamaba “tolderíos” porque eran de ramas y barro y se construían muy cerca de los ríos.
En la época de la fundación de Chimbarongo era imperiosa la necesidad de un centro poblado entre Santiago, Chillán y Concepción. Dada la ubicación estratégica (ubicación equidistante entre esas ciudades), se optó por levantar este poblado denominado como Villa Chimbarongo, aunque en esta época ya existía desde antes el Convento La Merced, que además de cumplir con su misión propia, tenía como preocupación toda la actividad cultural de un gran sector del poblado, todo esto en el siglo XVII.
Según algunos datos, el primer intento, la realizó don Luis Fernández de Córdova, quien administró el país entre los años 1634-1659. Faltaban dos años para el término de su mandato, decidió fundar una villa en los alrededores del Convento Mercedario, pero una Real Cédula del Rey de España, prohibió levantar nuevas poblaciones.
Mejor suerte tuvo don Tomás Marín de Poveda, un almeriense de noble estirpe, quien había ocupado varios cargos de mucha responsabilidad en el ejército y que estuvo en el mando del gobierno cuando ya terminaba el siglo XVII, dentro de cuyos planes estaba el de dar vida a nuevas poblaciones, fue así como nacieron las ciudades de Talca, Itata, Rere, Rengo y Chimbarongo.
Uno de los primeros en radicarse habría sido Bernabé Montero, por lo tanto se constituye en el primer encomendero con nada menos que con mil trescientas cuadras.
Otros nombres que están inscritos como los primeros encomenderos aparecen los de Juan de Quiroga y Ruiz de Gamboa; Francisco Zúñiga y Jofré; Francisco Pan y Agua, corregidor de Colchagua; Gonzalo Salas, quien desde 1613 pasó a ser dueño de ochocientas cuadras por un título muy especial concedido por el gobernador Alonso de Rivera; Juan Martínez de Vergara, quien con su señora y cinco hijos buscó refugio en esas tierras y obtuvo rica merced de tierras en Chimbarongo, Colchagua en 1645.
Estos se les cuenta entre los benefactores del convento que los Mercedarios tenían en Colchagua. En el año 1614, don Francisco de Puebla, recibió como merced, mil cuadras en las riveras del estero Chimbarongo. …