Pátzcuaro: Historia
Pátzcuaro fue una de las primeras ciudades que fundaron los purépechas, hacia el año 1300. La tradición cuenta que fue fundada por Curatame y que luego fue convertida en el centro religioso y ceremonial del pueblo purépecha por Tariácuri. En 1522, al momento de la llegada de los españoles, la capital se había trasladado a Tzintzuntzan, y subsistían en Pátzcuaro solamente un centro ceremonial escasamente poblado.
Según la tradición, a Pátzcuaro arribó el enviado de Hernán Cortés, Cristóbal de Olid, y tuvo lugar el sometimiento del cazonci Tangáxoan Tzíntzicha. Años más tarde se otorgó el gobierno de la Nueva España al presidente de la Primera Audiencia, Nuño Beltrán de Guzmán, quien realizó repetidas exigencias de tesoros, puso en prisión, juzgó sumariamente y finalmente ejecutó al último cazonci, Tangáxoan Tzíntzicha. Los hechos trascendieron y llegaron a oídos de las autoridades en España. Como consecuencia, en 1533 fue enviado como visitador el oidor Vasco de Quiroga, quien en 1537 sería nombrado obispo de Michoacán. Este personaje supo hacerse con la situación y entender a los habitantes, y se dedicó a ayudarles con sentido de justicia y con inteligencia. De esta manera pudo salvarles de la situación en que se hallaban. Ayudó a los niños especialmente y, además, fundó poblados nuevos, enseñando en escuelas a desarrollar y promocionar sus artesanías vernáculas y tradicionales. Los nativos supieron enseguida que contaban con alguien en quien poderse fiar y comenzaron a llamarle con el apelativo cariñoso de «Tata Vasco».
En 1539 Quiroga trasladó la capital civil y la sede episcopal de Tzintzuntzan a Pátzcuaro, ocupándose asimismo de reconstruirla y repoblarla. Su estatua se encuentra en la plaza Grande o principal. Al trasladarse la capital, Pátzcuaro tomó el título de «Ciudad de Mechuacán», originalmente expedido para Tzintzuntzan y posteriormente disputada con Valladolid. En 1553, Pátzcuaro obtuvo la confirmación del título de ciudad y un escudo de armas. Dada su importancia, aquí se construyeron conventos de franciscanos y agustinos, el colegio de la Compañía de Jesús (1575), así como el Colegio de San Nicolás Obispo, auspiciado por Quiroga. En la ciudad también se encontraban las residencias de los principales encomenderos y pobladores españoles, así como de la nobleza indígena.
Después de la muerte de Quiroga inició la decadencia progresiva de Pátzcuaro. Las autoridades civiles se trasladaron a Valladolid en 1575, y en 1579 y 1580 hicieron lo mismo el Obispado y el colegio de San Nicolás. De forma nominal, Pátzcuaro siguió siendo la capital provincial hasta la creación de las intendencias, en 1786.
En 1766 y 1767 Pátzcuaro fue el centro de la rebelión encabezada por Pedro de Soria Villarroel, gobernador indígena de Pátzcuaro, quien se opuso a la creación de milicias provinciales, el incremento de impuestos y la expulsión de los jesuitas. La rebelión fue reprimida por el visitador general José de Gálvez y Gallardo, quien ejecutó a Soria Villarroel y a otros rebeldes.
En la plaza de San Agustín puede verse la estatua de Gertrudis Bocanegra, un personaje histórico de gran trascendencia para la gente de Pátzcuaro. Fue una mujer criolla que se unió junto con su marido a la causa de la Independencia de México. Gertrudis se introdujo como espía en un grupo de seguidores realistas, con resultados importantes para la causa. Su labor fue muy eficaz. …