Tabio: Historia
La población muisca estaba organizada en cacicazgos y los caciques servían al Zipa, en lo que hoy es parte de Cundinamarca y al Zaque en la actual Boyacá. Bajo los caciques había unidades subordinadas, llamadas capitanías. La región de Tabio era famosa entre los muiscas por sus aguas termales; en dicha fuente poseían un templo natural a donde el Zipa de Muequetá acudía a celebrar las fiestas de la Diosa de las Aguas, llamada Sie. Fray Cristóbal de Torres prohibió las fiestas ancestrales. En octubre de 1593, el oidor Miguel de Ibarra visitó los repartimientos de Tabio, Subachoque y Ginés, adjudicó tierras de resguardo a 558 indígenas y nombró encomendero a Cristóbal Gómez de Silva.
La Real Audiencia de Santafé de Bogotá aprobó el Acta de Fundación de Tabio, elaborada por el visitador Diego Gómez de Mena el 8 de abril de 1603, y su elección como municipio data de 1761. Se nombró ejecutor de la ordenanza a Don Melchor López, quien inició la obra de la iglesia el 19 de diciembre del mismo año.
En esta época grandes extensiones de tierra pertenecieron a las familias Urbina, Vargas, Correal y Forero
La actual iglesia fue terminada en 1904 por el Padre Andrés Avelino Pérez y se denominó Santa Bárbara, consagrada el 28 de diciembre de 1929. La capilla de la Virgen de Lourdes, ubicada al oriente de la serranía de Tiquiza, que separa a Tabio de Chía, en la vereda que lleva su nombre, fue terminada en 1884. En ella se celebra la fiesta patronal el 15 de diciembre, día de Nuestra Señora de Lourdes. La Capilla de Santa Bárbara es una pequeña construcción en piedra que corona una elevación natural, situada al lado del callejón del Zipa y del “Castillo del Conde”, casa de la cual se cuentan numerosas leyendas coloniales. Por su posición se ha convertido en un hito urbano y marca el punto de acceso a las veredas El Salitre y Santa Bárbara, las cuales bordean la estructura colonial de la capilla.