La Calera (Cundinamarca): Historia
=== Época precolombina y Nuevo Reino de Granada ===
En la época precolombina, el territorio del actual municipio de La Calera estuvo habitado por los muiscas. A la llegada de los españoles el pueblo tenía tres comunidades: Teusacá cerca del actual pueblo, Suaque y Tunjaque hacia el sector de Mundo Nuevo al oriente pasando los cerros, el primero fue encomendado a Juan Ruiz Clavijo en 1563 y las otras a Francisco de Céspedes y luego a Juan Francisco Rodríguez Galeano que también poseía la de Sopó y Meusa. Hacia el año 1597 los indígenas ya no estaban radicados en Teusacá ni tenían iglesia, según quedó registrado en la visita que hizo el oidor Miguel de Ibarra.
Por auto dado el 1.º de septiembre de 1604, el oidor Lorenzo de Terrones ordenó juntar los indios de Teusacá, con un total de 359 distribuidos en las parcialidades de Teusacá, Suabso, Tabtiba, Suto y Tuchasgula. Era su cura doctrinero Fray Nicolás de Troya, quien declaró que la iglesia existente era de paja, pero que el albañil Alonso Hernández estaba construyendo una nueva. El 7 de octubre de 1639 llegó a Usaquén el oidor Gabriel de Carvajal, y por auto del 14 dispuso agregar a Usaquén los territorios de Teusacá, en esta visita se pueden encontrar.
A finales del siglo XV y durante todo el siglo XVI la hacienda de la Calera perteneció a la familia Clavijo cuyo patronazgo se remite a Cristóbal Ruiz Clavijo, un conquistador que llegó con Gonzalo Jiménez de Quezada, y obtuvo la encomienda de Teusaca y poco a poco fue adquiriendo más estancias adyacentes, que luego heredo a su hijo Juan quien al parecer eliminó el Ruiz de su apellido, luego pasó a su nieto Cristóbal Clavijo Venegas (nieto también de Hernan Venegas encomendero en Guatavita) y finalmente a su bisnieto Fernando Clavijo; a su muerte aun poseía dicha hacienda, por lo que sus hijos posiblemente la vendieron a Joseph Salvador Ricaurte.
Hacia 1765 aparece como dueño de la hacienda La Calera don Pedro de Tovar y Buendía, adquirida por casamiento o por compra a su suegro, el capitán Joseph Ricaurte, en torno a cuya casa se fue formando el caserío con sus familiares y se fundó la parroquia bajo el patronazgo de Nuestra Señora del Rosario, cuya imagen ya se veneraba en 1772, año en que se supone fundado el pueblo el 16 de diciembre, bajo el patrocinio del dueño de la hacienda, de lo cual no hay testimonio ni autorización; más bien parece que es la fecha cuando fue erigida en parroquia la capilla allí existente.
Junto a los hacendados Juan Jose, Luis y Miguel Tovar y Buendia, en el acta de fundación ya aparecen algunos apellidos que aun hacen parte de la historia del municipio: Rodriguez, Avila, Preciado, Perdigon, Orejuela, Ayala, Clavijo, Beltran, Venegas, Alfonso entre otros.
Por decreto N.º 73 del 14 de marzo de 1850 de la Gobernación de la Provincia de Bogotá, se suprimió el distrito y su territorio se agregó a la capital. Por ordenanza N.º 154 del 21 de octubre de 1851 se restableció el distrito parroquial de La Calera desde el 1 de enero de 1852. Por ordenanza N.º 197 del 14 de diciembre de 1853, se erigió en aldea el distrito suprimido de La Calera.
En septiembre de 1998, el poblado de Siberia, cerca del pueblo, quedó desolado por el cierre de la fábrica de cementos Samper debido a su traslado.