Pueblo Bello: Historia
A la llegada de los españoles, la región era parte del territorio indígena del pueblo Arhuaco. El virrey de Nueva Granada, José Alonso Pizarro ordenó la fundación de San Sebastián de Rábago en la zona del actual poblado indígena de Nabusimake, por lo cual en 1750 llegaron 23 familias españolas, que repartieron tierras y edificaron sus casas. En 1756 quedaron en el lugar sólo 4 de esas familias debido a que el nuevo virrey cambió de política colonizadora.
A comienzos del siglo XX San Sebastián de Rábago era un corregimiento en el cual un inspector representaba la autoridad colombiana y para 1916 los arhuacos enviaron a Bogotá una delegación para reivindicar ante el gobierno nacional que el inspector fuera un indígena impedir que los indígenas fueran explotados en las haciendas Del Valle, mediante los mecanismos de "concertación", endeude y "matrícula".
A raíz de las persecuciones en Europa ocasionadas entre las dos guerras mundiales llegaron a este lugar inmigrantes Europeos especialmente desde Alemania quienes se quedan en estos parajes por la tranquilidad de sus montañas y lo suave de su clima. El territorio geográfico donde se inicia la construcción del caserío está situado dentro de la Línea Negra (territorio sagrado) del Resguardo Indígena Arhuaco.
Finalizando la década de los años 20 Lucila Mestre, hija de Binerva Triana de Mestre lleva al Concejo de Valledupar el proyecto de cambio de nombre y en memoria de su querida madre quien continuamente manifestaba que un paisaje tan hermoso con pintorescas casas y laboriosos y buenos moradores debería llamarse Pueblo Bello, el que fue aprobado por Acuerdo Municipal, dándose definitivamente el nombre de Pueblo Bello. A principios de la década de 1950, el capitán Alfonso de la Rosa Campo, piloto barranquillero, dirigió la construcción de la primera pista de aterrizaje que hubo en el pueblo. El rústico trazado se hizo con la ayuda de su suegro, el industrial Andrés Cortes, quien fue su socio en esta aventura, y la colaboración de numerosos indígenas arhuacos que habitan la región. Aparte de impulsar el comercio y la actividad económica, la pista sirvió para facilitar la llegada de turistas que aprovechaban sus vacaciones para disfrutar de la suavidad del clima y la tranquilidad que ofrecía esta población. …