Partido de Magdalena: Historia
1580 se funda Buenos Aires por Juan de Garay, y da comienzo a la colonización de las tierras desde el Riachuelo hasta el río Salado. Poco más de 60 soldados –de los cuales sólo 10 eran españoles- acompañaron al vizcaíno don Juan de Garay cuando bajó desde Asunción para fundar la Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Nuestra Señora del Buen Ayre.
En el mismo año, el 26 de julio, día de Santa Ana en toda la grey católica, llega hasta lo que, con el correr de los años sería Magdalena. Con la entrada de Garay se procedió a la repartición de mercedes de tierras en el Pago, a aquellos primeros vecinos pobladores. El reparto de las tierras se efectuó el 24 de octubre de 1580, al norte y al sur de la ciudad de Buenos Aires. Las primeras autoridades de la Buenos Aires recién fundada fueron los dueños de los repartimientos de Garay. Repartió la franja costera desde el Parque Lezama (en Capital Federal) a Magdalena, zona que dividió en 30 suertes de “estancias” todos los frentes eran de media legua (2.600 m) por una legua y media de largo. El camino del “Fondo de la legua” era el que corría sobre el contrafrente de las estancias.
Algunos de los nombres de los adjudicatarios de las primeras mercedes en el Valle de Santa Ana eran: Alonso de Escobar, Baltazar de Carvajal, Juan Fernández de Enciso, Diego de Olavarrieta, Bernabé Veneciano, Francisco Bernal, Rodrigo Ortiz de Zárate y Pedro Álvarez Gaytán.
1600 "Valle de Santa Ana" y "Atalaya" fueron parajes de significación histórica; el 1.º por estar cerca de la reducción indígena del cacique Tubichamini (en la primera mitad del siglo XVII), y el 2.º por servir de asiento a guarniciones militares de resguardo y defensa.
21 de marzo de 1611, en las Actas del Cabildo Eclesiástico de Buenos Ayres, se habla del “Pago de la Magdalena” por primera vez, 31 años después de la llegada de Garay.
Entre 1632 a 1641, hubo un segundo reparto de tierras.
Una disposición del rey Fernando V (en 1513) determinó las porciones de tierras que debían corresponder en reparto a los pobladores y conquistadores de América.
El término “merced” que corresponde a concesión, otorgamiento en propiedad o retribución por los servicios prestados, se cambió por “pagos”, vocablo que significaba mejor el concepto que de aquellas concesiones tenía el conquistador: los recibía en pago de sus servicios. El criollo usó el vocablo como sinónimo de lugar, querencia, pueblo o sitio de radicación.
Dividida en “Suertes de Estancias” (de estar, permanecer), por Juan de Garay, con sus chacras, granjas y estanzuelas, Magdalena cumplió con el rol de abastecer de alimentos y leña a la Ciudad de Buenos Ayres.
Lejos de las grandes estancias, aportaban la forestación, el cultivo a mayor escala y la cría de ganado para satisfacer el doble aspecto del consumo local y de exportación (los cueros para ultramar y mulas para la Villa Imperial del Potosí).
Luego de trazar la ciudad de Buenos Aires, Garay hizo el primer reparto de chacras y solares; más tarde, con el alarife Francisco Bernal, “medidor de tierras, quadras y solares” -que portaba una cuerda de cien varas- comenzó el señalamiento de “suertes” de estancias sobre el Gran Paraná, como se llamaba el Río de la Plata, costeando lo que el fundador llamó Valle de Santa Ana.[cita requerida]
Más lejos, en los territorios del Samborombón y del Salado, y desde allí al sur, las pampas cobijan los rebaños de ganados cimarrones. …