Nechí: Historia
Los indios Nutabes habitaron todo el territorio antioqueño de la región hoy conocida en el departamento como Bajo Cauca, a la cual pertenece este distrito. Fueron aguerridos y lucharon hasta el final contra los conquistadores españoles que querían apoderarse de sus tierras hasta que fueron vencidos y sometidos.
Fundado por Fernando Lozano Infante y Paniagua, el 13 de junio de 1636, Nechí fue siempre a inicios de su vida, un caserío que servía de reposo a los viajeros que navegaban por los ríos Cauca y Nechí desde Cartagena hacia el interior de la provincia de Santafé de Antioquia. Para ese entonces, por los criollos se le denominaba San Antonio de Bermejal, su nombre original de fundación. En 1636, Nechí era un caserío de nativos aborígenes y de esclavos cimarrones, que al ser visitado por la cuadrilla de Don Fernando Lozano Infante y Paniagua, fue fundado con el nombre de San Antonio de Bermejal.
Hasta su fundación española, es claro que en el territorio habitaban los aborígenes zenúes de la familia Zenufana como lo han establecido los estudios al respecto de la familia zenú. La vertiente zenufana era de naturaleza orfebre y cosechadoras de arroz y cereales en los bajos alimentados por sus múltiples e históricos canales, de los cuales hay aún vestigios. Dicha familia zenú era regentada matrilinealmente, es decir el poder lo ejercían las mujeres.
Luego de 1636 y hasta 1788, la historia de Nechí no presenta hechos anotados, por lo que se puede inferir que siguió su vocación de ser un sitio de descanso para viajeros cuya jornada de entrada a Antioquia, iniciaba en ese puerto y conducía por dos vías: una hacia Zaragoza, prominente lugar de entrada a la población de Remedios y otra hasta Puerto Antioquia, sitio de inicio a subida hasta Yarumal; ambos caminos hasta Santafé de Antioquia, capital de entonces.
La primera capilla de Nechí se levantó en 1680. En 1765 existía una capilla de paja donde oficiaban sacerdotes de Mompós, Zaragoza y Cáceres.
A raíz de algunos asuntos de problemas limítrofes en la provincia, específicamente en lo que tenía que ver con los límites entre las provincias de Cáceres, Zaragoza, la población de Ayapel y la de Mompós, el oidor real y visitador Juan Antonio Mon y Velarde llegó a la zona a reorganizar el territorio, haciéndolo primero en Cáceres y luego en el sitio denominado entonces, Bocas de Nechí, puerto fluvial que conectaba las sabanas de Ayapel, el sitio de Majagual y las ciudades de Cáceres y Zaragoza, y que era además, paso obligado para la navegación fluvial y tráfico comercial hacia la zona minera y el interior de la provincia de Antioquia.
El sitio Bocas de Nechí pertenecía jurídicamente a la ciudad de Cáceres, provincia de Antioquia, pero fue pretendido por muchos años por la villa de Ayapel y en materia de labores e impuestos, aparece muchas veces para esos años incluido como parte de Zaragoza, que incluso delegó por años, a un teniente de oficial real para el cobro de impuestos de mazamorreo.
Un hecho menor que mostraría la multiplicidad cultural de Nechí, sería el hecho que por falta de tierra firme en su asentamiento, se agregaba un hecho social que contribuyó a su indefinición: sus paisanos se desplazaban al sitio llamado Majagual, perteneciente a la provincia de Cartagena, pero limítrofe con Nechí y en esas tierras, llevaban a cabo sus labores cotidianas de cultivo. …