Municipio de Salto de Agua: Historia
Salto de Agua fue fundado por una necesidad de darles a los viajeros que iban a Tumbalá, un lugar de refugio y descanso, ya que los que viajaban a estos departamentos, tenían que pasar por el río Tulijá, que servía como vía de acceso en canoas, a Campeche y Tabasco. Allí, en la parte hasta donde llegaba el acceso de las canoas, los viajeros y comerciantes bajaban y descansaban donde mejor se acomodaban en la selva, corriendo el riesgo de que algún animal salvaje los atacara.
Fue en 1790, cuando el Intendente de Chiapas, Agustín de las Cuencas y Zayas, conocedor de las penurias que sufrían los viajantes de Palenque a Tumbalá que caminaban de tres a cuatro días en despoblado, pide al comisario subdelegado del pueblo de Palenque, Joseph Antonio Calderón, su opinión y le pide ayuda y que le proponga los medios más oportunos para plantar en los anchos de ese camino, dos o tres poblaciones, o cuando menos una en las orillas del río.
El 18 de marzo de 1793, Bernardo Landero, vecino del pueblo de Palenque, aconseja al intendente fundar el pueblo de Salto de Agua, puesto que es el punto intermedio entre Tumbalá y Palenque, y que esto traería beneficios entre ambos poblados, ya que el comercio de Campeche y la isla del Carmen, tenía que pasar por aquí como el único acceso de comunicación comercial entre la zona peninsular y tabasqueña con Chiapas.
Agustín de las Cuencas y Zayas, comunica a la Real Audiencia de Guatemala, la determinación de fundar Salto de Agua, ya que en palabras de José Farrera, hace notar que: las aguas del Tulija son anchas, hondables y navegables hasta dicho paraje. Pueden subir “bongos de cubierta” “goletas” y “paquebotes”, que pueden entrar por la barra de Tabasco, y sin tocar a escobas, entrar por Chilapa la grande que dista doce leguas de la barra y de allí a Tepetitan y de dicho pueblo al Salto de Agua.
Ellos estuvieron en el terreno desmontando y preparando casas, recogiendo indígenas choles que andaban dispersos por la selva con el fin de contar con poblados en el camino entre Guatemala y Nueva España, Campeche, Isla del Carmen y Villahermosa. Bernardo Landero, reúne a 90 familias originarias de los poblados de Tila y Tumbalá, que se encontraban dispersos en las montañas y con ellas funda el poblado. La Real Audiencia de Guatemala aprueba el 16 de noviembre de 1793 la fundación.
A continuación siguieron los trámites para que se estableciera en el mismo lugar la cabecera de hacienda y justicia que se alcanzó hasta 1802.
Durante la Independencia de México de la Nueva España, las noticias llegaban tarde a Salto de Agua, por lo que los salteños no tuvieron participación activa durante el proceso.
En 1825, ya siendo Chiapas parte de la Federación mexicana, el pueblo coopera para la adquisición de la primera imprenta en el estado. Por aquellos entonces, con pobladores de Tumbalá se forma el poblado de San Pedro Sabana.
Durante el siglo XIX, Salto de Agua, pasa a depender administrativamente de Tila después de convertirse en 1890 en cabecera del Departamento de Palenque.
La importancia de la población se debía en buena medida, a la explotación de la madera que había alcanzado en gran escala alrededor de 1870.
En la Revolución mexicana, los salteños se opusieron a la presencia en el estado de los carrancistas a quienes acusaban de desmanes y abusos. …