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Cantón de Flores: Historia

Cantón de Flores: Historia

Las piezas arqueológicas encontradas en lo que hoy es el cantón de Flores, confirma que fue habitado por indígenas del llamado reino huetar de Occidente, cuyo cacique fue Garavito, territorio que formó parte de la región que se denominó durante la Colonia como Valle de Barva, en donde se fueron formando algunas haciendas de labriegos españoles, provenientes principalmente de Cartago.
El lugar se asienta en lo que se llamó en ese período como el Llano del Alto de Nuestra Señora de la Soledad de Barva, localizado entre Quebrada Seca y río Segundo, que en 1777 fue adquirido en pública subasta, efectuada en Guatemala la Nueva, por don Francisco Antonio Pérez. La medición en esos terrenos se efectuó el 26 de febrero del mencionado año; resultando una superficie de 25 caballerías, 210 y dos tercios de cuerdas y cuatro varas cuadradas. Bastantes problemas se presentaron con motivo del deslinde de esas tierras por parte de quienes tenían derechos en los territorios colindantes a Las Ánimas de Cartago (hoy distrito La Asunción del cantón de Belén) y de los pueblos originarios nativoamericanos de Barva.
Con los años, este fundo pasó a ser propiedad de los herederos de don Francisco Antonio Pérez, quienes poco a poco lo desmembraron. Surgieron así parcelas, y esto llevó a que vecinos de lugares aledaños se afincaran definitivamente en esas tierras, muy codiciadas por su fertilidad y por su cercanía a Villa Vieja (Heredia), a Barva y a la naciente Villa Hermosa (Alajuela).
En esos terrenos se desarrolló el paraje que se denominó Quebrada Seca y posteriormente dio origen al poblado San Joaquín; este último se menciona en 1819, en testamento de don Antonio José Salas y su mujer Gertrudis Montero.
El incipiente poblado se convirtió en el núcleo de un pequeño territorio que durante el siglo XIX fue creciendo bastante, recibiendo las categorías de barrio, cuartel y distrito del cantón Heredia. La construcción del ferrocarril al Caribe, a finales del siglo XIX, influyó considerablemente en el desarrollo de la zona, ya que al pasar la línea férrea por el pueblo se facilitó la comunicación con la capital y el litoral caribeño del país.
El primer Ayuntamiento de Heredia, que empezó a funcionar en 1813 basándose en la Constitución de Cádiz, decidió establecer escuelas en varios lugares de su jurisdicción. Fue así como al año siguiente Quebrada Seca (San Joaquín) tuvo ya una escuela. Se recuerda el establecimiento de varias escuelas privadas, como la de Doña Ramona entre los años de 1825 y 1830, la de Mana Maula Esquivel anterior a 1840, la de Baltazar Córdoba, antes de 1856 y la de doña Rafaela López, maestra alajuelense, allá por los años 1875 a 1890. Para el sostenimiento de esas escuelas los padres de familia aportaban dinero.
La escuela pública inició labores a mitad del siglo XIX, a la que asistían sólo varones, la cual utilizó una pieza del llamado Cabildo, localizado a una cuadra al norte y otra al oeste de la esquina noroeste de la plaza que de acuerdo con la tradición el primer maestro fue don Trinidad Díaz, vecino de Heredia. La escuela para niñas comenzó a funcionar en 1876, posiblemente situada en la esquina al suroeste de la plaza y frente al lado sur de ésta. En 1890, se construyó el primer edificio para la escuela pública, situado en la esquina noroeste de la iglesia. …

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Quelle: Text: Wikipedia – „Cantón de Flores“, Autorinnen und Autoren (Versionsgeschichte), CC BY-SA 4.0 · Foto: D. J. Cox, CC BY 4.0 – Wikimedia Commons