Agua Blanca (Portuguesa): Historia
Santa Bárbara de Agua Blanca fue fundada en noviembre de 1724 por el fraile Miguel de Olivares, a orillas del río Sarare, conocido por los pueblos originarios como Río Blanco. Allí se estableció un pueblo de indios conformado por grupos guamos, atures y atapaimas, que habían sido reducidos previamente por el capitán Ignacio Sánchez y el fraile Marcelino de San Vicente.
Sin embargo, los primeros años no fueron fáciles. El asentamiento original fue arrasado por fuertes inundaciones durante los meses de junio y julio, lo que obligó a su reubicación. Pero incluso después de ser refundado, el pueblo volvió a enfrentar dificultades: los indios atures, guamos y atapaimas se rebelaron, incendiaron el caserío y huyeron hacia las cuevas naturales del cerro El Loro, en las montañas cercanas.
A pesar de estos episodios, la población logró consolidarse con el tiempo. Para el año 1758, Agua Blanca contaba con 328 habitantes, y dos décadas más tarde, en 1778, la cifra había aumentado a 527 personas, distribuidas en 52 casas familiares, tanto dentro como en los alrededores de la aldea.