Illapel: Historia
Esta zona tiene una larga ocupación humana desde la última glaciación. Tras su fin hace 10000 años sucesivos grupos humanos han recorrido estos parajes. Tras la invasión inca a Chile, por la zona Cordillerana de Illapel pasó el Camino del Inca en Chile central. Este mismo fue seguido por Diego de Almagro (1536) y por Pedro de Valdivia (1540) para acceder al Valle de Aconcagua y al Valle del Río Mapocho.
El 20 de septiembre de 1752 la Junta de Poblaciones del Reino de Chile acordaba estudiar la posibilidad de fundar varias localidades en la zona norte, entre ellas Illapel. Para dar cumplimiento a este acuerdo, don Bartolomé del Villar, corregidor en ese tiempo de la Villa de San Martín de la Concha, actual Quillota, a cuya jurisdicción pertenecía la ciudad de Illapel convocó a una reunión de los vecinos principales de la zona del Choapa con el objetivo de que indicasen el lugar más apropiado donde iba a asentarse la nueva villa.
Esta reunión se efectuó el 24 de marzo de 1754, y luego de mencionarse varios lugares que se estimaban adecuados, entre ellos las vegas del Marqués de la Pica, al sur de la hacienda, los terrenos de Pintacura, y la parte central del valle de Cuz-Cuz, se optó por este último, es decir, donde actualmente y siempre ha estado ubicada la ciudad. Los acuerdos tomados en la reunión fueron transmitidos poco después por el corregidor del Villar al presidente gobernador del reino don Domingo Ortiz de Rozas, quien, por edicto de fecha 6 de junio de 1754 aprobó la fundación de la Villa, publicándose dicho decreto, y con todas las formalidades de la época, el 10 de noviembre de ese mismo año.
Al año siguiente, el 8 de febrero, en una reunión de vecinos, estos acordaron dar a la villa el nombre de San Rafael de Rozas en homenaje a la hija del presidente, doña Rafaela, y se acordaba, al mismo tiempo, levantar una iglesia bajo la advocación del Arcángel San Rafael. La utilidad de esta fundación, cayó pronto en total abandono, por la hostilidad con la que recibieron don Valeriano Gaspar de Ahumada y el Márquez de la Pica, dueño del paraje de Illapel, por cuanto el primero veía en ellos la desmembración de su hacienda y el segundo el menoscabo del feudo y autoridad sobre los habitantes.
En este estado decayó el entusiasmo de los vecinos por levantar sus casas, a excepción de unos pocos que persistían en hacerse propietarios, hasta que enterado don Ambrosio O'Higgins en el terreno mismo, ordenó la inmediata repoblación de la villa San Rafael de Rozas. por decreto publicado el 12 de noviembre de 1788.
Por Real Cédula de 15 de septiembre de 1787, se aprobó todo lo obrado por O'Higgins en este asunto, se le otorgó el título de Villa con el nombre de San Rafael de Rozas, y se les otorgó el uso de un escudo de armas, con las características siguientes: Un cerro cubierto de oro y campo de oro con alas de plata y a su espalda un río, dentro de él un pez plateado. Por orla cinco hoces rozantes en campo rojo, con este lema: "Viscera mea aurea" (Mis entrañas son de oro). El cerro y río aluden a la situación de las villas entre la falda y la ribera del río. El color del campo y vena de oro del cerro indican ser asiento principal de sus ricos minerales de este metal. …