Inírida: Historia
Puerto Inírida fue creado en 1963 según ley del 18 de julio de ese año. Se fundó en el caserío de Obando, llamado también Puerto Obando, en la jurisdicción del municipio de San Felipe, para tomar posteriormente el nombre de Puerto Inírida. En ese tiempo, Puerto Inírida estaba integrado a la comisaría del Vaupés.
El Decreto 1593 del 5 de agosto de 1974 creó el municipio de Inírida, en la comisaría del Guainía. Según su artículo primero: «Erígese en Municipio el actual corregimiento comisarial de Puerto Obando, el cual se continuará llamando Inírida (...)» artículo segundo: «La cabecera del Municipio de Inírida será la población del mismo nombre, la cual continuará siendo capital de la Comisaría del Guainía».
==== Primera versión ====
La versión más antigua de la leyenda cuenta que en la margen izquierda del Caño Chaquira, hoy llamado caño San Joaquín, afluente del río Inírida, había un pueblo habitado por indígenas Puinave, de la familia yuca (TimsuujuT). En él vivía una bellísima muchacha, la más hermosa que se hubiera visto, llamada Pirraro Inírida. Pirraro quiere decir «Ave Hermosa», e Inírida significa «Espejito de Sol», pero todos la llamaban Desinkoira, que significa «Mujer de Dulce Olor», o «Mujer Perfumada».
A diario, la muchacha iba a los Cerros de Mavecure, especialmente al Cerro Paujil y al Jupirrali, y allí pasaba las horas hablando con los espíritus de los Cerros. Muchos jóvenes la pretendían, pero ella no les hacía caso. Sus padres, preocupados, le dijeron que ya había llegado el momento de casarse con alguno de sus pretendientes, pero Inírida les dijo que prefería casarse con el Cerro Jupirrali, que significa «Pájaro Perfumado», hoy conocido como Cerro Pajarito.
El príncipe Yoy llegó desde el reino del Vaupés para pedir la mano de Inírida, pues hasta su reino había llegado la fama de la belleza de la muchacha. Sin embargo, ella no lo aceptó. Entonces el príncipe, despechado y ofendido, fue en busca de ayuda hasta donde su amigo, el príncipe Yatsu del Guainía, dueño del cerro llamado "Hombre Extraordinario", y conocido por ser un gran mago. Yatsu le dijo a Yoy que si quería obtener el amor de Inírida, debía ir en busca de un musgo llamado Jipirraripan («semen del cerro»), también conocido como puzana, o zoon. Luego debía colocar la puzana en la punta de una vara, y bastaría con que ella la tocara para que quedara perdidamente enamorada de él. El príncipe Yoy ayunó dos días antes de hacer lo que Yatsu le había dicho, pero creyó que con esto no bastaría, y decidió obligar a la princesa a internarse en lo profundo del Cerro, donde le dio puzana en exceso.
Al principio, la princesa se mostró enamorada de Yoy, pero pronto comenzó a enloquecer, corriendo de un cerro a otro y arañando la tierra hasta que sus dedos sangraron, buscando de ese modo la manera de entrar a los cerros. La princesa, en el borde de la locura, se quitó los collares que tenía puestos y los arrojó al suelo. Las piedras de los collares se convirtieron en piedras preciosas. Después, la princesa se internó en las entrañas del Cerro, que se abrió para que ella entrara. …