Heimatgeschichte · Alcalá ·

Alcalá (Valle del Cauca): Historia

Fue fundado en 1791 por el ciudadano criollo español Sebastián de Marisancena, con el nombre de San Sebastián de la Balsa. Don Sebastián de Marisancena era un comerciante registrado en Cádiz (España), que importaba del reino mercancías y esclavos comercializándolos en los mercados de Cartagena, Honda, Ibagué y Cartago, además de tener negocios en Quito y Lima. Era hijo de Don Miguel Tomás Marisancena y Mendinueta, de quien heredó las tierras que hoy ocupan los municipios de Ulloa y Alcalá y parte del área rural de Cartago junto al río La Vieja.
En 1791 recibió de la Corona española el título de Juez Poblador, iniciando así la fundación de la primera población de las montañas del Quindío a la cual llamó San Sebastián de la Balsa (hoy Alcalá). No existía otra población entre Cartago e Ibagué. Sus primeros pobladores eran de Cartago: Don Ignacio de Castro, Don Caietano de Castro, Don Francisco Javier de Castro, Don Manuel Chávez, Benito Caicedo, José Anselmo Holguín, Miguel Suárez, Miguel Gerónimo Suárez, Apòlinario García, Aniseto Aguilar, José Antonio Ortiz, Francisco Ortiz, Simón Galviz, Manuel Rodríguez, Narciso Galindo, Juan de la Virgen, José Sánchez, Lorenzo Amaya, Manuel Ángel, Salvador Sabaletas, Rubensindo Torres, José Laurián Pérez, Isidro Selemín, Matías Rugeno, Vicente Utanachi, Miguel Rivas, José Ángel, José Galviz, Santiago Guzmán, Julián Salanilla, Julián Téllez y Juan Quintero. Marisancena les suministró alimentos, herramienta, materiales y tierra para que cada familia se instalara e hicieran su vivienda. También con su dinero construyó el templo y la vivienda para el sacerdote, con todos los ornamentos requeridos por la Santa Iglesia Católica.
Debido a su extenso nombre el caserío se popularizó como "La Balsa", conociéndose así hasta principios del siglo XX. Su aspecto no dejó de ser el de un pequeño caserío con viviendas muy separadas entre sí a la orilla del camino, donde se ofrecían algunos servicios para los viajantes como alimento, descanso, establo y herrería. Las viviendas eran hechas con tejados en palma seca, sostenidos con maderos gruesos, paredes en guadua y pisos en tierra.
El manejo de la guadua se convirtió en un arte heredado de los indios quimbaya, ya que los pobladores de La Balsa hacían como ellos cercas, sardineles, casas, vasos, cajones para depósito de agua y balsas para transportarse por el río La Vieja. Aparecen las primeras familias antioqueñas, buscando tierras baldías para apropiar y otros detrás de la fiebre de las guacas, por ser esta una región próspera para este oficio, especialmente en las veredas La Cuchilla, Maravelez, El Congal y La Caña; otras se hallaron en el barrio Bolívar “La fundación de la mayoría de los pueblos, y especialmente los situados hacia el río La Vieja, estuvo precedida por gran cantidad de guaqueros. Así cuando se funda a Filandia en 1878, ya habían explotado sus guacas más de 500 guaqueros” (“La Guaquería en el Viejo Caldas” por Albeiro Valencia Llano). Los primeros años del siglo XX fueron de comercio por arrieros que llevaban y traían mercancías de varias ciudades. El caserío empezó a crecer llegando a él personas de Filandía, Circacia, Salamina, Manizales, El Carmen, Amagá, Caramanta, Marsella, Santa Rosa de Cabal y unos pocos del Tolima. Todos fueron haciendo vivienda junto al camino real, y por eso la calle principal no es totalmente recta. Esta calle era la única. …

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Quelle: Text: Wikipedia – „Alcalá (Valle del Cauca)“, Autorinnen und Autoren (Versionsgeschichte), CC BY-SA 4.0