El Águila: Historia
=== Antecedentes prehispánicos ===
El territorio donde hoy se encuentra asentado el municipio de El Águila, estuvo habitado por la cultura Quimbaya, uno de los pueblos indígenas más desarrollados de la familia Caribe.
En los departamentos de la Zona Cafetera, cuyas poblaciones fueron fundadas algunas por los colonizadores antioqueños del siglo XIX (Robón, 1989), pese a la agricultura intensiva y la guaquería, la investigación científica ha hecho aportes al conocimiento del pasado prehispánico, La costumbre de identificar cualquier tipo de vestigios arqueológicos encontrados en los Departamentos de Risaralda, Caldas, Quindío y Norte de Valle del Cauca, con la Cultura Quimbaya, se presenta como una dificultad para reconstruir con objetividad el pasado. Esto es atribuirle a un grupo cultural su persistencia durante muchos siglos, mientras que la realidad histórica muestra cambios sociales y culturales a través del tiempo (Bruhns, 1970, 1990; Plazas y Falchelti, 19R5). Es así como se mezclan evidencias de varios grupos y épocas, dificultando el esclarecimiento de los diferentes procesos en la zona.
Para acercarse al conocimiento de los habitantes del territorio antes de la llegada de los europeos, es necesario hacerlo a través de huellas materiales, tales como piezas completas o fragmentos cerámicos, instrumentos en piedra, enterramientos o modificación de la superficie terrestre para construir viviendas o realizar sus sembrados. Es así como para hablar de esos primeros grupos se necesita hacer mención de las evidencias materiales, para obtener una serie de interpretaciones sobre su cotidianidad y sus posibles actividades sociales y culturales (Renfrew and Bahn, 1991; Langebaek, 1992).
Desde el siglo pasado algunos coleccionistas, como Leocadio María Arango y Luis Arango Cano, se interesaron por identificar los sitios de los cuales procedían las piezas indígenas (Arango, 1924; Osario, 1990; Piazzini, 1993a). Aliado de su curiosidad intelectual e intereses económicos se puede entrever la inquietud por definir algunos lugares específicos de mayor riqueza arqueológica. Esto a su vez permitía reconocer una gran diversidad cultural anterior a la conquista. Arango Cano aportó al conocimiento de las prácticas funerarias de los antiguos habitantes de los Departamentos comprendidos en la Zona Cafetera, pues hizo una completa descripción escrita y gráfica de las tumbas y sus ofrendas, de acuerdo con su experiencia como guaquero y recopilando la de otros compañeros (Arango, 1924; Osorio, 1990).
Son varios los trabajos que describen los grupos indígenas encontrados por los europeos a su llegada; en estos se busca presentar aspectos de su cotidianidad, interpretando escritos de los cronistas y los conquistadores. Estos han sido la base para investigaciones de carácter histórico y la fuente principal para adelantar investigaciones etnohistóricas. La etnohistoria responde a una interpretación antropológica y a una descripción y profundización de las relaciones sociales y tecnas económicas de nuestros antepasados. Se pueden contar, entre otros estudios, el de Edith Jiménez de Muñoz (1946), Inés Lucía Abad Salazar (1955), Juan Friede (1963), Luis Duque Gómez (1970) y Jorge Luis Acevedo y Luis Carlos Cardona (1989). …