Provincia de Sucre: Historia
=== Guerra mítico chanca-inca ===
En el Hatun Soras, se estableció un Akllay Wasi, o Casa de las Escogidas, con quinientas doncellas dedicadas al sol y tenían otra casa con otras quinientas mujeres doncellas, dedicadas al servicio de los incas. Las akllas, eran instruidas en diferentes actividades. Los tejidos para la aristocracia eran muy finos denominados Kumbi. Las akllas se habían especializado, para los tejidos, desde lavanderas de pelambre, hilanderas, tintoreras, hasta las tejedoras de variados diseños de telas, en la awana o telar. La materia prima que utilizaban eran la fibra de camélidos: vicuña, alpaca, también llama y guanaco, igualmente utilizaban el algodón. El ganado de camélidos existía en abundancia en toda el área del Apu Qarwarasu. El algodón probablemente llegaba de la costa, pero en los valles del Pampas y Chicha se tiene estos productos.
El Estado inca desarrolló una sorprendente red de caminos, el Qapaq Ñam o Inka Ñam. Era un complejo sistema de transporte y comunicación que en el momento de la invasión y conquista asombró a los españoles. Además, en Europa del siglo XVI, no había nada semejante, ni siquiera los caminos romanos son comparables. El Qapaq Ñam o Inka Ñam, en el Tawantinsuyo eran transversales y horizontales, todas se dirigían al Cusco, el ombligo del mundo. Uno de los caminos o Qapaq Ñam transversal partía de Nazca a Tarahuasi. Este camino se encuentra delimitado por muros laterales, tiene empedrados y escaleras. El otro cruzaba un puente incaico a orillas del río Chicha, en la localidad de Caldera con rumbo a Andahuaylas. De estos dos lugares se dirigían al Cusco. Igualmente existen los restos del gran camino inca desde Aucará prosigue hasta Pampa de Quilcata Lucanas, Huac Huas, etc.
Consolidado la invasión y conquista desde 1532, tomaron a las tierras andinas, como botín de guerra y empezaron a repartirse. La encomienda fue la primera forma de sistemática explotación, implantada por los españoles. Esta institución fue impuesta en 1534, y perduró oficialmente hasta las décadas aurorales del siglo XVIII. Waldemar Espinosa S. (1980:134) escribe:
“Consistió en la adjudicación de centenares y a veces hasta miles de hombres que debían pagar tributo y prestar servicios personales a un determinado español que recibía el nombre de encomendero. El encomendero, en correspondencia, debía, a su vez, velar por el buen tratamiento y adoctrinamiento católico de sus encomendados”.
También a las encomiendas lo llamaban repartimientos, cuyos habitantes estaban en la obligación de prestar servicios personales y pagar tributos. Este tipo de explotación significó la disminución de la población y el despoblamiento de las comunidades.
Durante la colonia el Hatun Soras se convirtió en una rica encomienda, de don Melchor Palomino, compañero de Francisco Pizarro, en el asalto de Cajamarca, el 16 de noviembre de 1532, en esta acción varios curacas de Lucanas y Soras se encontraban en compañía del Inca.
La región de los Soras fue un territorio asimilado al Imperio del Tawantinsuyo por el inca Pachacútec. El Libro de Cabildo de San Juan de la Frontera de Huamanga, señala que entre 1539 y 1547, se produce el reparto o la distribución de tierras, solares y de indios. Primero viene el acaparamiento de tierras urbanas, luego con los campos próximos para continuar con los más lejanos. En la ciudad de Huamanga, el Cabildo celebrado el 23 de enero de 1546 ordenó repartir todas las tierras situadas alrededor de la ciudad. …