Moncada: Historia
El territorio del término municipal de Moncada fue objeto de una intensa ocupación humana a partir de los primeros tiempos de la romanización. Son pocos los datos que se poseen de épocas anteriores. En la zona conocida como el Xop y en unos campos de extracción de arcillas para alfares, aparecieron unos pocos fragmentos de cerámica pertenecientes a vasos hechos a mano y dos puntas de flecha. También de tiempos anteriores a la romanización es el poblado ibérico de Tos Pelat, del que quedaban partes de su recinto amurallado y se veían tramos de las paredes de las habitaciones, y donde desde hace muchísimo tiempo se vienen recogiendo fragmentos de vasijas ibéricas con decoración geométrica pintada y hasta piezas completas. Se conoce la existencia de dos grandes villas rústicas de época romana, una en la partida del Pou o del Pousaig y la otra en la partida del Bordellet. Por las características de los materiales recogidos, ambas villas debieron florecer durante el siglo II y comienzos del siglo III de nuestra era.
El origen de la población es atribuido al período ibérico o romano, dados los materiales arqueológicos encontrados en su término. El rey Jaime I en el año 1239 hizo concesión a los repobladores catalanes de las tierras de Valencia conquistadas, de todas las aguas y acequias mayores, medianas y menores, pero literal y expresamente se reservó la acequia que se denominaba Real, aquella que iba hasta Puzol, más conocida como Acequia Real de Moncada que riega la mayor parte de la orilla izquierda del río Turia, desde Paterna hasta Puzol.Se extendieron los límites del riego a los veintiún pueblos y trece pedanías que conforman la superficie regable de la Acequia Real de Moncada, concretamente las poblaciones de Cuart de Poblet, Paterna, Burjasot, Godella, Rocafort, Moncada, Alfara del Patriarca, Vinalesa, Bonrepós y Mirambell, Almácera, Foyos, Meliana, Albalat dels Sorells, Museros, Albuixech, Masalfasar, Masamagrell, Puebla de Farnáls, Rafelbuñol, El Puig y Puzol, y las pedanías de Benimámet, Beniferri, Masarrochos, Benifaraig, Carpesa, Borbotó, Casas de Bárcena, Mahuella, Tauladella, Rafalell y Vistabella.
La primera documentación escrita procede, no obstante, de la época de la Reconquista. Algunos años después, Moncada retornó a la corona y fue cambiada a la Orden del Temple por la alquería de Ruzafa en (1246) (al poseer mayor valor estratégico por guardar el flanco meridional de la capital del Reino). En 1248 el comendador de los templarios le otorgó Carta de Población y casi al mismo tiempo se creó el bailío de Moncada, uno de los más ricos de la Orden del Temple, como después de la Orden de Montesa, a la que pasó tras ser suprimida a comienzos del siglo XIV.
Durante la guerra de Sucesión, en 1706, Moncada, partidaria del Archiduque Carlos, fue ocupada por el ejército borbónico. Tal ocupación duró corto tiempo pues Basset, general austracista, obligó a levantar sus reales al ejército borbónico.
Al término de la Guerra Civil, la ciudad sufrió una gran destrucción durante el conflicto y Salvador Rodrigo Rosalén quedó al frente de la alcaldía. …