Peñalolén: Historia
Tras la fundación de Santiago de Nueva Extremadura, (antiguo nombre de Santiago), don Jerónimo de Larco tomó posesión de este lugar, desmalezando el monte y creando chacras y tierras para la engorda de animales.
El sector bajo fue comprado, posteriormente, por el regidor don Diego de Hermida, quien transformó el lugar en una aldea y pueblo de indios, cuyos habitantes se dedicaron a la agricultura y ganadería. Además, construyó un camino que unió Santiago con su propiedad, llamándolo Camino Real de Peñalolén (actual avenida Arrieta). Este repartimiento pasó de heredero a heredero durante toda la Colonia, bajo el nombre de Hacienda de los Hermida; por tal razón el sector residencial ubicado entre avenida Grecia por el norte, avenida Los Presidentes por el sur, Américo Vespucio por el poniente y el Canal San Carlos por el oriente es conocido como «Lo Hermida» (ver detalles en Historia de la hacienda de lo Hermida).
El pueblo de indios, instaurado por Diego de Hermida, denominado de Peñalolén quedó registrado por el geógrafo español Antonio de Alcedo en 1789, en su Diccionario Geográfico-Histórico de las Indias Occidentales como "Pueblo del Reino de Chile, situado en el Llano de Tango".
El marino genovés Juan Bautista Pastene cultivó las tierras altas de la zona, siendo una de las más importantes en el siglo XVI. Su hija María Pastene se casó con don Francisco Rodríguez de Ovalle, siendo su hijo el padre Alonso de Ovalle. Tras la muerte de este último en 1651, las tierras fueron cedidas a la congregación jesuita, quienes le realizaron importantes adelantos, fomentando la agricultura intensiva, las artes y oficios, hasta su expulsión de Chile en 1767.
La confiscación de los terrenos provocó su división en fundos menores. La mayor parte de ellos pasó a manos de Josefa Vicuña, quien lo cedió al abogado don Juan Egaña por los servicios jurídicos prestados a la familia Vicuña.
Después de la Independencia de Chile, el terreno de la comuna se encontraba dividido en tres fundos: de Peñalolén propiedad de los Egaña, Lo Hermida propiedad de los Von Schroeders y parte del fundo Macul propiedad de los Cousiño.
Mariano Egaña, hijo de Juan Egaña, construye un parque en la hacienda, plantando especies traídas desde Europa, convirtiéndose en un sitio para el descanso y el debate político e intelectual. Personajes de la época, como Benjamín Vicuña Mackenna, Eusebio Lillo y Andrés Bello, crearon algunas de sus obras en el parque de Peñalolén.
En 1869, Margarita Egaña, hija de Mariano Egaña, vende la Hacienda de Peñalolén al diplomático uruguayo José Arrieta y Perera. Este rediseña el parque y realiza diversas construcciones en el área.
Margarita Egaña vende a José Arrieta toda construcción o edificación, animales y bienes inmuebles del fundo Peñalolén.
No así, la nuda propiedad o más bien el terreno (tierra), por lo que los réditos de esta se otorgaban al mayorazgo de los
Egaña. El último en recibirlo correspondió a Raúl Melo Aranguiz hasta el gobierno de la Unidad Popular (nunca se reajustó dicho pago
y tampoco se expropió oficialmente). Hoy, el mayorazgo o representación recae en Raúl Melo Andrade (n. en Paine, 57 años).
Otra cláusula del contrato dice que el descendiente de esta rama familiar que fuese sacerdote heredaba la tierra por sobre el mayorazgo.
Francisco Solano Asta-Buruaga y Cienfuegos escribió en 1899 en su Diccionario Geográfico de la República de Chile sobre el lugar: …