Algarrobo (Chile): Historia
En el ex islote de los Pájaros de Algarrobo —ahora unido al continente por el molo de abrigo del Club de Yates— aún quedan restos de un cementerio prehispánico de la cultura Llolleo. Este lugar se ubica al costado suroeste de la Cofradía Náutica del Pacífico Austral.
Desde 1578 Algarrobo fue lugar de refugio de corsarios, tales como sir Francis Drake en su galeón Golden Hind, Richard Hawkins y Thomas Cavendish. Comenzó siendo un extenso fundo de 300 hectáreas perteneciente a María Vidal Delazar que lo parceló dándole forma de pueblo veraniego.
Este balneario era rico en variadas especies vegetales, como aromos, boldos, canelos, cipreses, litres, molles, olivos, perales, peumos y una que otra palma chilena.
En 1854, la antigua caleta de Algarrobo fue habilitada como Puerto Menor con gran contento de sus habitantes y de los hacendados vecinos de Casablanca y Melipilla. Desde ese momento el trigo de sus rulos pudo embarcarse a California y Perú, haciendo que una romería de carretas cargadas con grano llenaran bodegas y corredores. El pequeño caserío en torno a la vieja capilla de La Candelaria pronto dibujó una calle larga bordeando el litoral, con sólidas y sencillas construcciones de adobe y teja. Cuando se inauguró el ferrocarril Santiago Valparaíso en 1857 los veraneantes prefirieron la comodidad que los conducía en solo cuatro horas al mar.
Hacia el norte del Fundo Las Papas (Algarrobo) y cruzando la laguna Los Patitos, se encontraba la "Hacienda San Jerónimo", hacia el sur, la huella a San Antonio a través de Las Papas, mientras que el camino a Santiago trepaba por los cerros, desde donde se podía apreciar perfectamente el perfil de la costa.
San Jerónimo era la propiedad tutelar de caleta, arrastrando títulos y pergaminos desde el siglo XVI, puede estimarse que su nombre se debe en reconocimiento a dos dueños que tuvo la hacienda, Jerónimo Hurtado de Mendoza y Jerónimo de Reinoso, curiosamente esta propiedad habría cambiando de propietarios reiteradas veces, hasta llegar en tiempos de la república a manos de la familia Balmaceda, José María Fernández o Fernández de Balmaceda a quien le sucede a su hijo Manuel José, padre del presidente José Manuel Balmaceda, el cual habría nacido allí; posteriormente lo heredó su hermano José Elías Balmaceda.
Se dice que esta familia habría construido casas en Algarrobo y que desde el antiguo muelle vigilaban sus exportaciones de trigo a California. Es así como numerosos hacendados siguieron el ejemplo de los Balmaceda y comenzaron a construir amplias casas en la calle principal del pueblo, muchas de las cuales aún se conservan, un poco deterioradas con el pasar de los años.
La Guerra Civil de 1891 remeció a Algarrobo, ya que con la muerte de Balmaceda, nacido y criado en esta caleta y el exilio de su hermano, José Elías, heredero del fundo San Jerónimo, durante el periodo 1910-1920 cambiaron de dueños de las grandes propiedades del balneario. …