Aeropuerto Olaya Herrera: Historia
Entre 1930 y 1932, tres pudientes familias del área de Medellín (Mejía, Echavarria y Olano) comenzaron con la idea de dotar la ciudad con un aeropuerto, ya que éstas hacían parte de la Compañía Colombiana de Navegación Aérea que pretendía transportar pasajeros y correo desde la ciudad de Medellín hasta Puerto Berrío, luego a lo largo del Río Magdalena y por último conectar las ciudades de Medellín y Bogotá. Uno de los personajes más importantes fue Gonzalo Mejía, quien de forma muy coloquial decidió cuál sería el único lugar en donde se podría construir un aeropuerto. Este lugar sería confirmado por la firma constructora de aviones Curtiss Wright basada en Nueva York.
La primera aerolínea que se formó en Colombia fue la Compañía Colombiana de Navegación Aérea, en septiembre de 1919. Un mes después se creó la KLM y dos más tarde se fundó en Barranquilla la SCADTA, antecesora de Avianca. Para ese entonces se había realizado en Antioquia el primer vuelo el 26 de enero de 1913, en el Aguacatal, en la finca La Pradera de propiedad de Roberto Medina. Durante la Primera Guerra Mundial la aviación prosperó, pero solo en la década de los años veinte la aviación comercial comenzó a fortalecerse en el mundo. El 22 de julio de 1922, el Goliath, piloteado por el aviador italiano Feruchio Guicciardi, efectuó el primer vuelo en avión de ruedas, de Cartagena a Medellín, para aterrizar en Guayabal, terreno donde luego se construiría el aeropuerto.
La iniciativa de esta obra se debe fundamentalmente a la Sociedad de Mejoras Públicas y a sus socios, Ricardo Olano y Joaquín Jaramillo Sierra, y su ampliación y posterior desarrollo a Gonzalo Mejía. Para construir el aeropuerto era necesario contemplar la dirección y velocidad de los vientos, y el terreno debía cumplir con una serie de requisitos que garantizaran la seguridad. Arturo Lema, jefe de aviación, le responde así al coronel Francisco Duque, miembro de la comisión creada para la construcción del aeropuerto: "Considero se debe tener una extensión no menor de 800 metros de largo por 200 ó 300 metros de ancho, teniendo en cuenta que el sentido más largo esté orientado siguiendo la dirección general de los vientos reinantes en esa localidad. El campo que se elija debe ser absolutamente libre de obstáculos elevados a su alrededor... Que en lo posible los campos puedan ser utilizados para posarse en ellos, en caso de un aterrizaje forzoso... Debe quedar, pues, convenientemente alejado de la ciudad o centro poblado... Evitar elegir terrenos situados en valles profundos rodeados de montañas o en mesetas elevadas...". …