Ramiriquí: Historia
El territorio de Ramiriquí presenta evidencias de ocupación humana desde hace al menos ocho mil años, según registros arqueológicos que identifican la presencia de grupos recolectores-cazadores (ca. 8000–2000 a. C.), comunidades agroalfareras (2000 a. C.–800 d. C.) y posteriormente poblaciones muiscas (800–1537 d. C.), que habitaron el altiplano cundiboyacense hasta la llegada de los conquistadores españoles.
Durante el periodo prehispánico tardío, la región de Ramiriquí estuvo habitada por el pueblo muisca, cuya organización política formaba parte de la Confederación Muisca. Este territorio pertenecía al dominio del zaque de Hunza, capital del norte del altiplano. Según la tradición, el mítico cacique Goranchacha trasladó su residencia desde Ramiriquí hasta Hunza, consolidando así su importancia ceremonial y política. El primer gobernante de Hunza fue Hunzahúa, quien dio nombre a la ciudad.
El segundo zaque, Quemuenchatocha, fue derrotado por el conquistador español Gonzalo Jiménez de Quesada y murió en Ramiriquí. Otro de los primeros conquistadores en llegar a la región fue Hernán Vanegas, quien saqueó el templo de Baganique, donde se conservaban objetos rituales muiscas de gran valor simbólico. Dentro de los límites actuales del municipio se han hallado petroglifos compartidos con el municipio de Ciénega, que dan testimonio del legado cultural indígena en la zona.
La fundación formal del poblado se realizó el 21 de diciembre de 1541 por el fraile dominico Pedro Durán, quien celebró una misa campal y erigió la primera parroquia sobre el antiguo caserío indígena. Esta acción marcó el inicio del proceso de institucionalización virreinal en el área, bajo la jurisdicción de Tunja. Durante los siglos XVII y XVIII, Ramiriquí fue un punto de paso estratégico entre la capital provincial y el suroriente de Boyacá, y funcionó como pueblo de indios dentro del sistema de resguardos, con una economía basada en la agricultura, el tributo y la evangelización.
Tras la independencia, Ramiriquí fue incorporado a la naciente República. El 25 de abril de 1839, mediante decreto del Congreso de la Nueva Granada, se creó oficialmente el Cantón de Ramiriquí dentro de la provincia de Tunja. Este nuevo cantón quedó conformado por los distritos parroquiales de Ramiriquí, Viracachá, Ciénega, Jenesano, Tibaná, Chiriví (hoy Nuevo Colón), Turmequé, Villapinzón y Ventaquemada, con cabecera en Ramiriquí.
Uno de los personajes históricos más relevantes del municipio es José Ignacio de Márquez, nacido en Ramiriquí en 1793, quien fue presidente de la República de la Nueva Granada entre 1837 y 1841. Márquez es considerado el primer jefe de Estado de origen boyacense.
En 1905, Ramiriquí fue designada como capital de la provincia de Márquez, consolidando su papel como centro político y administrativo regional. Durante el siglo XX, el municipio mantuvo un perfil rural con procesos paulatinos de urbanización y migración hacia ciudades como Tunja y Bogotá. En las últimas décadas ha fortalecido su rol como cabecera provincial, consolidándose como nodo de comunicaciones entre el suroriente y el centro del departamento. Ramiriquí conserva una identidad ligada tanto a su herencia muisca como a su trayectoria republicana.