Tibasosa: Historia
Tibasosa debe su nombre al cacique que gobernaba la comunidad indígena asentada en este territorio antes de la llegada de los conquistadores españoles. Su significado en lengua muisca es "capitanía del Susa", lo que refleja la importancia política y territorial del cacicazgo en la región. En 1539, las tropas de Gonzalo Jiménez de Quesada atravesaron estas tierras en su expedición hacia el altiplano cundiboyacense, con el propósito de encontrar el legendario Templo del Sol, situado en Sogamoso, centro religioso y cultural del p.
Con la consolidación del dominio español, la estructura social indígena sufrió un cambio drástico. En 1777, el corregidor de Tunja, José María Campuzano, ordenó la anexión de la población nativa de Tibasosa al resguardo de Nobsa, lo que marcó el fin de su autonomía. Para entonces, el territorio ya experimentó un significativo asentamiento de familias españolas, lo que propició que en 1778 la antigua parroquia fuera elevada a la categoría de municipio, consolidándose como un importante centro de a
Tibasosa tuvo un papel destacado en los movimientos independentistas de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Se cuenta que fue uno de los primeros pobladores en adherirse a la insurrección comunera, iniciada en El Socorro y San Gil en 1781 bajo el liderazgo del general Juan Francisco Berbeo. Durante la campaña libertadora, el municipio contribuyó con recursos esenciales, como tropas, caballos y ganado, suministrados por patriotas como Francisco Mariño Soler y los hermanos Villate. Estos últimos participaron en la histórica batalla del Pantano de Vargas, el 25 de julio de 1819, un enfrentamiento crucial en la gesta independentista que aseguró la victoria patriota sobre las fuerzas realistas.