Cachipay: Historia
El territorio de Cachipay estuvo habitado en épocas prehispánicas por los indígenas Tocarema de la familia Caribe, tribu de los anolaimas, grupo belicoso que vivió continuos enfrentamientos con los muiscas de la Sabana de Bogotá, a los que asolaron durante muchos años.
Gonzalo Jiménez de Quesada llegó a la Sabana de Bogotá en 1538 y sometió a los muiscas tras la muerte del Zipa Tisquesusa en Facatativá. El nuevo Zipa, Sagipa, acordó una alianza con el hermano del adelantado, para someter a los panches y tocaremas de las partes bajas.
La expedición de españoles y muiscas se llevó a cabo, y pese a la feroz resistencia de los tocarema fueron sometidos tras la Batalla de Tocarema el 20 de agosto de 1538 por la superior tecnología armamentista, la naturaleza desconocida de la pólvora y los perros entrenados de los peninsulares.
Los indígenas de este sector fueron divididos en pequeños resguardos: Cayundá, Calandaima, Petaluma y el naranjal, sometidos a los españoles que establecieron una retaguardia en esta provincia ante la aparición de nuevos expedicionarios Sebastián de Belalcázar y Nicolás de Federmán.
En este tiempo fueron víctimas de las represalias de los invasores contra el cacique Tocaima por intentar, según los españoles, una alianza para invadir la Sabana de Bogotá.
En los siguientes años las epidemias de viruela y gripe diezmaron la población indígena y estos territorios quedaron casi inhabitados; su historia está ligada a la de los vecinos municipios de Anolaima, La Mesa y Zipacón.
A finales del siglo XIX después de la Independencia y de la inestabilidad política de la nueva patria, se fueron instalando haciendas ganaderas y agrícolas, en especial en el centro poblado Peña Negra. En algún momento se consolidó un caserío en la ruta del camino real utilizado desde antes de la conquista y que comunicaba comunidades de Zipacón, Anolaima, la Mesa y Peña Negra, lugar de paso obligado que posibilitó el comercio.
En 1910 se iniciaron trabajos para la construcción del ferrocarril Facatativá-Girardot, y ubicaron la estación en el antiguo caserío donde actualmente se halla el casco urbano del municipio, entonces perteneciente a Anolaima. Lo benefactor del clima y la fertilidad de la tierra fueron atrayendo nuevos pobladores en los siguientes años, además la travesía en tren desde la sabana era uno de los mejores atractivos turísticos para la sociedad bogotana que con frecuencia visitaba esta región, lo que convirtió tempranamente a este poblado en un lugar de veraneo, no envano estuvo ela residencia de verano del presidente Rafaél Uribe Uribe, funcionó el colegio Colombo-Belga, que aún sobreviven las casas campestres, movimiento que contribuyó al desarrollo de la industria del turismo acorde a las necesidades del momento mientras se fueron construyendo edificios icónicos como La Bagatelle, Fiesole y el famoso hotel Cachipay, el cual también se caracterizó po ofrecer banquetes y fiestas muy de etiqueta y pompo.
Por Ordenanza N.º 9 del 16 de abril de 1923 se creó la Inspección Departamental de Cachipay, entonces perteneciente al municipio de Anolaima Políticamente se mantuvo dentro de los lineamientos heredados de libertad, identificándose con la tendencia liberal viraba del comercio. Las características de sus pobladores, el nivel de educación, y civismo alcanzado lo llevó a estar exento de la violencia política de los años 50, pero hubo presiones a una escala menor que en otros lugares del país. …