La Palma (Cundinamarca): Historia
En la época precolombina, el territorio del actual municipio de La Palma estuvo habitado por los indígenas tapace, «Piedra Ardiente», pero los muiscas les dieron el nombre de Colimas, que significa «crueles» o «sanguinarios».
La población se fundó el 19 de noviembre de 1561 en el sitio que los naturales llamaban Paribarí por Antonio de Toledo con el nombre de Villa de Nuestra Señora de La Palma, pero la población fue abandonada por los encomenderos.
El 7 de septiembre de 1562, la Real Audiencia de Santafé ordenó a Toledo la re-edificación de la villa en el mismo sitio donde la había fundado. Su reconstrucción se inició el 13 de noviembre de ese año con el nombre de "La Ronda" en el sitio de Amonca; fue fundada por el capitán Diego Gutiérrez de Ovalle el 16 de junio de 1563, a 5 km del sitio anterior. En 1581 se le restituye el nombre de ciudad de La Palma.
Los franciscanos fundaron en 1566 un convento y trajeron una imagen de la virgen de Aránzazu que tuvo su capilla, que quedaba en el cementerio, y que debió derruirse en el siglo XX, a raíz de la supresión del convento.
En la visita del comisionado Rodrigo Zapata el 16 de septiembre de 1629, este destacó la considerable disminución de los indígenas con relación al año 1617, cuando quedaban 4696. En ese momento La Palma pertenecía a la provincia de Mariquita.
A mediados del siglo XVIII, padeciendo la ciudad una gran crisis económica, escaseó la moneda y se volvió al trueque; sin embargo, como equivalencia o patrón para sus transacciones se eligió el "hilo de algodón de la tierra" o pábilo, con el que se comerciaba en grandes cantidades con la ciudad de Honda, donde se cambiaba por algunos artículos de primera necesidad.
En 1807 el corregidor de los indígenas panches gestionó el establecimiento de estafetas para llevar el correo de La Palma a Villeta y hacer conexión con el de Santa Fe a Honda; seguidamente pidió el mismo servicio para los pueblos de Caparrapí, La Peña y El Peñón, lo cual ya funcionaba el 12 de diciembre de este año. El 5 de enero de 1808 solicitó la creación de una administración subprincipal de correos en La Palma y por decreto de 1 de febrero se oficializó el servicio de estafetas en toda la provincia.
La ciudad y el partido fueron reconocidos al participar el bachiller José Ignacio de Vargas en su representación en el Colegio Constituyente que votó la primera Constitución de Cundinamarca, el 30 de marzo de 1811, y en el Colegio Electoral que votó la del 17 de abril de 1812 por Santiago de Vargas y Clemente Calderón.
Por decreto de 23 de marzo de 1822 el vicepresidente y general Francisco de Paula Santander reorganizó los cantones de la provincia de Mariquita. El de La Palma fue integrado por las parroquias de Caparrapí, La Peña, El Peñón de Terama, Topaipí, Yacopí y Murca. Por ley del 25 de junio de 1824, que reformó la división territorial del país, se formó el departamento de Cundinamarca con las provincias de Bogotá, Antioquia, Neiva y Mariquita, formada ésta por los cantones de Honda, Mariquita, Ibagué y La Palma. …