Machetá: Historia
=== Época precolombina ===
En la época precolombina, los muiscas tenían caseríos en las actuales veredas de Lotavita, Mulatá y Casadillas, y estaban organizados en tres familias principales: Gacha, Bulansuque y Boylaca. Se tiene noticia de un utatiba (gobernante local) de Machetá llamado Tuaquirá, que era tributario de Guatavita. Los habitantes de la provincia de Hunza solían entrar al Zipazgo por el Boquerón de Machetá.
A comienzos de julio de 1593 llegó al Valle de Tenza el oidor Miguel de Ibarra, quien, luego de fundar el nuevo pueblo de Tibirita el día 7 u 8, congregando en él a los de Manta, pasó a Machetá el 9 o 10, y practicadas las diligencias acostumbradas fundó el pueblo de indios por auto dado el 11 de julio de 1593, según consta en el acta de fundación:
El primer encomendero de Tibirita y Machetá fue don Cristóbal Arias de Monroy, natural de la villa de Almodóvar del Campo, quien fue soldado del adelantado Gonzalo Jiménez de Quesada. De don Cristóbal heredó la encomienda su hija, doña Francisca Arias de Monroy, esposa de don Francisco Estrada, alguacil mayor de Santafé de Bogotá; otra franja de territorio la habría heredado un hijo de don Cristóbal llamado Jesús Monroy. Los dominios de la encomienda de Machetá se extendían hasta Tibirita y parte de Manta. En 1595, doña Francisca figuraba también como encomendera de Manta, Subachoque y Nocaima.
En 1601, don Francisco Estrada, esposo de la encomendera de Machetá, y el cacique don Juan, hijo del cacique don Diego, iniciaron pleito contra doña María Maldonado Carvajal y su hijo don Francisco de Novoa por la posesión de tierras en el Boquerón de Machetá, con fundamento en títulos de propiedad de don Andrés Vázquez de Molina, encomendero de Chocontá. El 30 de junio de 1615, Novoa actuaba como tal representado por su madre. En 1636 doña Francisca vendió las tierras de Hato Viejo (hoy Villapinzón) a Juan Rubio de Contreras y Diego de Montañes y el 3 de noviembre de 1655, un año antes de su muerte en Honda, cedió las encomiendas de Manta y Tibirita a doña Constanza del Prado Beltrán de Guevara, lo que originó pleito con los legítimos sucesores.
Posteriormente, la encomienda de Machetá le fue asignada a don Juan de Rivera, que había sido soldado de Nicolás de Federmán. Rivera no tuvo hijos, por lo que a su muerte la encomienda pasó a manos de su esposa, doña María Salazar, quien contrajo segundas nupcias con don Francisco Dalva.
En 1603, la Real Audiencia de Santafé comisionó al oidor Luis Enríquez para que repoblara los pueblos de Tibirita y Machetá, lo cual efectuó el oidor por auto del 5 de noviembre de ese año. El 23 de junio de 1609 se registró la primera partida de matrimonio de Machetá, entre Alonso Suavilapa y Magdalena Guitanra, firmada por el cura Francisco García. …