Subachoque: Historia
En la época precolombina, el territorio del actual municipio de Subachoque estuvo habitado por los subachoques y los chingas, pertenecientes a la Confederación Muisca. Cuando llegaron los conquistadores encontraron una población que disfrutaba de su territorio fértil con abundante caza y pesca. La existencia de yacimientos de sal en el territorio del municipio les permitía conservar los alimentos y realizar trueques periódicos con sus vecinos de las regiones bajas que hoy corresponden a los municipios de San Francisco, Supatá y La Vega donde obtenían a cambio de la sal, mantas, papas, productos agrícolas de la Sabana como el algodón para fabricar sus vestidos, además de otros alimentos que complementaban su alimentación. Por cientos de años hasta la actualidad, la vecindad con los municipios de clima medio ha permitido disfrutar de una nutrición variada.
Como casi todos los municipios que tienen nombre de origen indígena, Subachoque ya existía como poblado y sitio de reunión cuando llegaron los españoles. Durante la Colonia, la Real Audiencia en 1594 adjudicó sus tierras a colonos españoles, quienes desplazaron la población nativa a los municipios de Tabio y Tenjo. Aún se mantienen cultivos como el de la papa y el maíz desde tiempos precolombinos, que convierten al municipio en uno de los mayores productores de papa de la región; por los colonizadores de igual forma se impulsó el cultivo de trigo y el desarrollo de las crías de ganado bovino para la producción lechera que se mantiene actualmente.
El territorio de Subachoque y La Pradera está conformado por valles y montañas privilegiadas en recursos hídricos. El río Subachoque nace en el Alto de Boquete de la vereda El Guamal, Su nacimiento está rodeado de frailejones, lama y helechos que dan una configuración enigmática a este en torno a 3465 m s. n. m. que inicia como una pequeña caída de agua y se convierte, en pocos metros, en una exquisita cascada; el agua cubre unas piedras enormes tanto de alto como de ancho, y en el fondo forma una pequeña laguna que a su vez se transforma en un hilo de agua que luego recorre los municipios de Madrid, Facatativá y Funza. La abundancia de agua que proviene de los páramos cercanos es un privilegio para Subachoque, de su cuidado depende la sostenibilidad de la zona.
En los tiempos de los indígenas el cerro del Tablazo (3500 metros sobre el nivel del mar) era conocido con el nombre de Juniatamix, lugar sagrado de los muiscas donde, según dice la leyenda popular, el cacique de Chía y sus guerreros escondieron los tesoros de la Diosa de la Luna cuando llegaron los españoles. Junia significa poderoso y tamix era el arma o macana que utilizaban los guerreros. Con el tiempo esta montaña adquirió el apodo de Balcón de Colombia, pues en época de verano desde allí se puede divisar el noroccidente del país. En dicho cerro se encuentra ubicado el radar de la aerocivil que opera el aeropuerto El Dorado de Bogotá.
Junto al Tablazo se encuentra la pequeña cuenca hidrográfica llamada el Pantano de Arce. Esta laguna, que en un principio se llamó Juniatame, recibió el nombre que actualmente ostenta porque en la época de la colonia fue propiedad de don Luis de Arce quien la recibió del capitán Hernando de Velasco Angulo. …