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Tena (Cundinamarca): Historia

Tena (Cundinamarca): Historia

El nombre completo del poblado es Villa del Rosario de Tena o Hacienda de Villa del Rosario de Tena pues, desde su origen en la colonia, la Hacienda de Villa del Rosario y el antiguo caserío de Tena estuvieron completamente ligados, funcionando como uno solo, a modo de las antiguas haciendas coloniales con vastos sembradíos, esclavos y campesinos arrendatarios de parcelas. Posteriormente, a finales del siglo XIX la hacienda se industrializó de la mano de inversionistas franceses y colombianos para la explotación de café y caña de azúcar, con un beneficiadero de café llamado "Edificio Fould" y el trapiche "San Carlos", y se embelleció como villa de recreo con elaborados y bellos edificios neobarrocos y neoclásicos, de los cuales varios se conservan aún en buen estado como la Villa quinta "Mon Plaisir", la piscina "Petits Plaisir", la casa "Desireé", y la casona "Mon Trésor" sobre el marco de la plaza. También se construyó en terrenos de la hacienda una capilla particular consagrada a Nuestra Señora de las Mercedes y Santa Teresita de Jesús, ahora biblioteca del pueblo, así como otras villas de recreo ahora desaparecidas, un torreón en piedra labrada con un mirador a 20 metros de altura, un lago y extensos jardines.
Antes de la conquista de América la región estaba situada en los dominios de los indígenas muiscas quienes la denominaban Zuca. Fue Gonzalo Jiménez de Quesada quien al contemplar la similitud del lugar con el valle de Tena en España decidió asignarle este nombre a todo el valle, pasando a denominarse por algún tiempo Tena-zucá. Sin embargo, el actual territorio no es el mismo donde preexistía el pueblo de indios en 1548. El asiento de la actual población de Tena no es tampoco el mismo donde se fundó la población por mandato del Presidente de la Real Audiencia Borja el 11 de diciembre de 1607, que tuvo lugar cerca de la laguna Tenasucá, hoy laguna de Pedro Palo, y solo vino a localizarse en su ubicación actual hasta 1627.
Posteriormente, el extenso territorio de Tena perteneció a la orden religiosa de los jesuitas, quienes además de dedicarse a la conversión de indios, explotaron una legendaria mina de diamantes por el sector conocido como Peñas blancas, de la cual no se sabe su localización, pues fue ocultada por los religiosos antes de su expulsión de los territorios españoles.
El sabio botánico José Celestino Mutis, impulsor de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada, reconoció por primera vez en 1772, a seis leguas de Bogotá en el monte de Tena, varias especies de quina, que clasificó y que fueron las primeras encontradas en el virreinato de la Nueva Granada.
Clemente Alguacil compró los terrenos a la Corona española, quién se había hecho de los terrenos dejados por los jesuitas, y en 1785 edificó la Iglesia parroquial en su ubicación actual y en un modesto barroco español, pues la anterior había sido una capilla pajiza arruinada para aquella época, y consagró tanto la iglesia como toda la hacienda a Nuestra Señora del Rosario.
El asentamiento en el que fue construido el municipio se conformó en parroquia durante el siglo XIX, en 1818, como congregación de blancos.
Luego de la independencia, el español Clemente Alguacil, huyó dejando todas sus posesiones abandonadas, entre ellas la Hacienda de Tena donde vivía, naufragando en altamar cuando intentaba volver a España. …

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Quelle: Text: Wikipedia – „Tena (Cundinamarca)“, Autorinnen und Autoren (Versionsgeschichte), CC BY-SA 4.0 · Foto: Andres Rueda, CC BY 2.0 – Wikimedia Commons