Ubalá: Historia
En la época precolombina el territorio del actual municipio de Ubalá estuvo habitado por los chíos, pueblo que formaba parte de la Confederación Muisca, y que estaban asentados en lo que hoy es el caserío de Pueblo Viejo. Tras la llegada de los españoles, fueron habitados los sitios de Pauso, Siatala, Tualá, Zaque, Cusio, Guavio, Juiquín, Chusneque, Mámbita y Sueva; estos dos últimos sobrevivieron constituyéndose en veredas.
El primer cura doctrinero de esta comarca fue fray Alonso Ronquillo por los años de 1614 a 1620, hasta su muerte en 1642. A fines del siglo XVIII el poblado atravesaba ya una marcada decadencia debido a la migración de las familias hacia otras poblaciones y a una epidemia que azotó a la villa de Mámbita, que hizo que los sobrevivientes se trasladaran a Pueblo Viejo.
De 1833 a 1836 se desempeñó como párroco de Ubalá José Hilario Pachón, quien también ejerció el cargo en Gachalá.
El abandono definitivo del poblado se inició en 1845, a raíz de una disputa pasional derivada del adulterio de Catalina Rojas, quien era esposa del alcalde del poblado, Caledonio Urrego, la cual se enamoró de Pedro Daza e intentó abandonar a su esposo. El propio alcalde, disfrazado de mujer, dio muerte a la adúltera, por lo que fue condenado al fusilamiento.
Los moradores del pueblo resolvieron dejar Pueblo Viejo y trasladarse a un terreno de propiedad de Pastor Ospina Rodríguez, hermano del presidente neogranadino Mariano Ospina Rodríguez, ambos oriundos de Guasca. El 13 de mayo de 1846 se erigió el distrito parroquial. El terreno, que era muy admirado por los viajeros del llano, era propicio para el levantamiento del pueblo, que fue posteriormente efectuado el 23 de octubre de 1846.
A fines del siglo XIX se produjeron descubrimientos de oro y plata por parte de pobladores de la región en varias fincas del municipio como Australia, San Rafael, La Victoria, El Curí, Los Cristales y El Milagro. El señor Indalecio Camacho descubrió minas de oro en el sitio El Píngaro, vereda de El Juncal.
En 1888 Fabián González B. denunció minas de filón de galena argentífera entre la uebrada Grande y el Río Guavio, cuya cesión pidió para él y sus compañeros, Celestino Castro y Demetrio Díaz. El 12 de mayo de 1909, ante la Gobernación de Quesada, fueron denunciadas minas de galena argentífera y otros metales en las fincas de Ubalá denominadas Australia, San Rafael, Victoria, El Curí, Los Cristales y el Milagro. …