Baraya: Historia
Los primeros habitantes que tomaron posesión de las tierras de La Nutria, fueron los indios guarocoes y los nutrios, dedicados a la agricultura fundamentalmente. El territorio de este municipio formó parte de la jurisdicción de Villavieja con el nombre de La Nutria, probablemente por el nombre de la quebrada que la baña. Buena parte del área de Baraya, comprendía los linderos de la hacienda conocida actualmente también como Reyes, así nombrada posiblemente por haber sido su primitivo dueño el presbítero Mario Tadeo de Reyes, cura de Neiva. Es de anotar que la Hacienda Reyes tenía la mayor parte de los territorios de los actuales municipios de Villavieja, Tello y Baraya.
En 1841 ya se mencionaba como la región de Santa María de la Nutria. Después se empezó a fundar un caserío pajizo, incentivado principalmente por le comercio de quinas, la que era explotada en la región de Guayabero y servía para combatir el paludismo especialmente. Esta circunstancia motivó a muchos comerciantes a desplazarse al lugar fomentando esta actividad y dándole a Baraya mayor auge en este campo en años posteriores.
En 1856 no tenía capilla ni cementerio y es así que su importancia no era otra que un paradero de negociantes en quina y ganados. La feracidad de los terrenos, la salubridad del clima y la fertilidad de la zona, llamaba la atención de muchos comerciantes y de las personas dedicadas al pastoreo. Esta circunstancia permitió contar en poco tiempo con gentes distinguidas para el ejercicio de las actividades públicas y para consolidar capitales por las riquezas naturales que ofrecía la zona, no solo como aldea sino como distrito. Esto dio motivo para que fuera erigida como la Aldea de la Nutria por disposición de la ley 5 de diciembre de 1870. La asamblea legislativa del estado soberano del Tolima, por ley 51 de 1884...”Por gratitud y con el loable propósito de inmortalizar el nombre del prócer de la independencia, general Antonio Baraya, solicitan (los vecinos) se cambie el nombre de La Nutria por el de Baraya”, por los mismos límites que le asignó a la aldea de la Nutria la ley 5 de diciembre de 1870.
Por el decreto 157 de 28 de septiembre de 1885, el señor gobernador civil y militar del estado, general Manuel Casablanca, dispuso:
Por medio de Escritura pública N° 19 del 12 de diciembre de 1886, Don Miguel Manrique Vargas, quien nació el 1 de febrero de 1823 y murió el 26 de diciembre de 1903 en Villavieja, abuelo de Don Germán Uribe Manrique, donó el terreno donde se encuentra ubicado la población de Baraya.