Onzaga: Historia
Vida Prehispánica:
Son pocos los datos existentes sobre la historia de los indígenas que poblaron las antiguas tierras de Onzaga. Relatos que por tradición oral han llegado hasta hoy, establecen que la palabra Onzaga se deriva de un cacique llamado Hunzaa, de cuyo término los españoles derivaron el nombre de Onzaga.
Antes de la conquista, al cacique de Onzaga le tributaban, por lo menos veinticuatro capitanes mantas y comida. A su vez, el y sus indios estaban sujetos a Tundama, el gran cacique de Duitama, y ofrecían mantas, yucas, batatas, etc.
Los aborígenes eran gente sedentaria, con gran sentido de espiritualidad y dedicados a la elaboración de mantas de lana, a la agricultura, la caza y la pesca. Manejaban muy bien el sistema de riego, hecho que les permitió obtener abundantes y muy ricas cosechas. Gracias a la influencia de la cultura Guane, lograron obtener un alto grado de desarrollo en las áreas técnicas y sociales.
Según los cronistas Fray Pedro Simón, Otero y Juan de Castellanos, los Guanes en esta región se ubicaban dentro de los siguientes límites: al Norte del río de oro, la mesa de Juan Rodríguez y el río Guaca; al oriente del río Guaca, río Chicamocha y el río Onzaga; al sur del río Lenguaruco y el río Saravita o Suárez; al occidente del río Suárez, cordillera de los Yarigüíes y del río Sogamoso.
En cuanto a la ubicación del pueblo Onzagueño, la tradición oral afirma que este se estableció primero en Susa, de donde se trasladó hasta su actual ubicación (ver mapa: Ubicación Casco Urbano).
Poblamiento de Onzaga: Por datos obtenidos en el archivo parroquial y en el archivo histórico nacional, se sabe que a partir de la colonia a Onzaga llegaron pobladores de Mogotes, Soatá, Tutasá, Sativa, Susacón, Cocuy y San Juan de los Llanos, entre otros (ver mapa: Migraciones a Onzaga). Es muy posible que la gran fertilidad de sus terrenos, en aquella época, motivara a los pueblos vecinos para trasladarse a estas tierras.
Por otra parte, con la colonización española, la reducción de la población indígena se generalizó y el traslado de grupos humanos se efectuó de manera masiva y por orden de la real corona.