Santa Helena del Opón: Historia
Archivos históricos registran que, en 1917, el general Pablo Vidal León, quien se desempeñaba como administrador del lazareto del hoy municipio de Contratación, se interesó por visitar la zona después de conocer un hombre que venía de un sitio llamado Sardinas y donde para la época se explotaba la cáscara de quina; este sitio era una inmensa región selvática poco conocida y solo era habitada por expedicionarios que se dedicaban a la recolección de dicha cáscara.
La colonización continuaba su desarrollo y se fueron estableciendo familias de buena categoría señorial, entre ellas la familia Villareal, Robles, Moyano, Galvis, Gómez, Rangel, Parra y otras más; paralelo a esto iba surgiendo un grupo dañinos y de antecedentes criminales. En adelante se fue desatando una ola devastadora de la política por el cambio de gobierno, sus agitadores iban y venían atizando la hoguera de los odios, se hizo imposible la vida, la tranquilidad, cundió la zozobra y el miedo, viéndose obligados la mayor parte de los colonos abandonar las fincas para defender a sus familias evitando ser ultimados o estropeados en sus personas, por todos esos malos procedimientos, vino un retroceso de actividades en todos los frentes de trabajo por varios años.
En aquella época llegó como Inspector de policía Foción Cuadros, sargento primero retirado, persona pacífica y enemiga del desorden, pero no les agradó porque no secundaba las fechorías y abusos que a diario cometía este grupo. Por tal motivo fue asesinado, y el cadáver estuvo tres días sin ser sepultado, a causa de que los dirigentes de este grupo llamado La Chusma estaban apoderados del telégrafo y por tanto no era posible dar aviso oportuno al padre de la víctima, Este asesinato quedó sin investigar así como los demás que se siguieron cometiendo, quedando en la impunidad.
Esto impulsó a muchos otros pícaros que llegaban de las provincias de García Rovira y Vélez, los cuales tenían buena acogida por los dirigentes criollos.
En el año de 1948 bandoleros se sumaron al jefe Rafael Rangel junto con una mujer llamada Virginia Gómez de Durán, a quien habían apodado La Pudridora. Ellos planearon el asalto a Santa Helena y para ello se propusieron abrir una trocha por entre la selva que los comunicara con Santa Helena, una vez terminada la trocha marcharon sobre el pueblo y al amanecer el día 29 de julio de 1948, en momentos en que la mayoría de sus habitantes dormían el sueño tranquilo de la mañana, fueron sorprendidos por las detonaciones de las bombas incendiarias que fueron lanzadas de varias partes, dejando la mayoría de edificaciones destruidas y un saldo de muertos de hombres, mujeres y niños. Los asaltantes venían organizados en varios grupos, unos eran macheteros, otros tiradores, otros lanzadores de bombas, otros dedicados al saqueo y así sucesivamente cada grupo desempeñaba función que le habían impuesto, dejando un saldo de asesinatos de 150 hombres, mujeres y niños.
Luego se dedicaron al saqueo de almacenes y tiendas, así mismo daban muerte a cuanta persona encontraban a su paso, de igual modo continuaron la matanza por las veredas incendiando las chozas donde morían los campesinos quemados con sus familias.
Se llevaron las mulas de carga donde llevaban los objetos robados, así mismo recogieron 200 reses y se las llevaron para San Vicente del Chucurí y Barrancabermeja, dejando a Santa Helena completamente destruida y en la ruina. …