Minas de Matahambre: Historia
=== Etapa prehispánica ===
Los primeros hallazgos arqueológicos relacionados con los aborígenes mineros datan de mediados del siglo XX, pero los primeros intentos de sistematizar la información aportada, se realizaron a partir de la década de 1920.
En el Departamento de Arqueología del CITMA se registran del municipio de Minas de Matahambre 96 sitios arqueológicos, lo que representaba el 25,7 % del total provincial, siendo éste uno de los municipios de mayor número. En todos estos sitios, habitaron y realizaron alguna otra actividad, grupos de aborígenes pescadores-recolectores, entre 3500 y 400 años antes de n.e. La mayoría de estos sitios arqueológicos del territorio minero son paraderos, o sea, estancias provisionales de nuestros aborígenes. En 1998 en un estudio realizado se calculaban alrededor de 8 sitios arqueológicos con manifestaciones rupestres o pictografía.
Estos sitios se encuentran en: la Cueva de Camilo en el valle de Luis Lazo, que fue declarado monumento local y contiene entre otras, un gran mural pictográfico, La Cueva de Manila o de Nicolás en la sierra de Sumidero; Solapa Los Círculos en la ensenada de Los Burros en Cabeza, un sitio de habitación ceremonial con evidencia de arte rupestre, además de encontrarse restos de alimentos y de instrumentos líticos; Solapa la Peldiguera o la Conga Blanca en la sierra de Resolladero, con evidencia de pictografía además de encontrarse abundancia de artefactos líticos; Cueva de Jorge Félix en la Sierra Mesa; Solapa de los Pintores en Cabeza; Solapa María Antonia en sierra Gramales y Solapa el Cormillo en sierra Cabezas, habitaciones ceremoniales con manifestaciones de pictografías.
Además de estos sitios arqueológicos con arte rupestre, el municipio cuenta también con sitios de habitación funeraria como son: la Cueva de Jagüey en el mogote de Pan de Azúcar, se encontraron entre otras, restos humanos con entierros primitivos y secundarios; Cueva de Pío Domingo en el valle de Pica Pica donde en 1953 se observaron entierros primarios; Solapa del Indio, en La Pimienta, sitio de habitación con evidencias de entierros primarios y secundarios. Cueva Román en Caliente, sitio funerario con evidencias de huesos humanos; Solapa del Santo o de los 12 kilos en sierra Gramales, habitación funeraria con evidencias de restos humanos y Cueva la Guataca.
En 1915 Mark Raimond Harrington, arqueólogo norteamericano, descubrió en unos de los sitios arqueológicos de Luis Lazo, utensilios de piedras y de barros y entre 1918 y 1919 exploró algunas cuevas del valle de San Carlos y El Pesquero.
El 29 de julio de 1944, en una cueva situada en la base de la Sierra de Pan de Azúcar, el doctor Antonio Núñez Jiménez y otros, descubrieron restos humanos aborígenes, un mortero de piedra y otras piezas.
En noviembre de 1949, Armando Rivas exploró la Cueva de Brea en Pan de Azúcar y encontró restos indígenas.
En 1950 Arturo Díaz García informó ante la Sociedad Espeleológica Nacional de Cuba que en una reciente expedición por el Álbum Geográfico de Cuba encontraron un residuario en la cueva Caliente.
En 1953 el maestro pinareño Pedro García Valdés descubrió un sitio arqueológico en Río del Medio y otro en Biajaca, en el primero se encontró conchas y objetos ornamentales de huesos. Fue un sitio de prolongación aborigen ya destruido, en el segundo caso, Biajaca o Cocuyo II, también de prolongación aborigen. …