Cueto (Cuba): Historia
El territorio que hoy ocupa el municipio de Cueto estuvo habitado originalmente por comunidades aborígenes taínas, especialmente en áreas como Barajagua, donde se han hallado restos cerámicos y otras evidencias arqueológicas. Durante la etapa colonial, esta región formó parte de la capitanía pedánea de Mayarí, bajo jurisdicción primero de Santiago de Cuba y posteriormente de Holguín.
En el siglo xix, la comarca tuvo una participación activa en las guerras de independencia cubanas. Vecinos del territorio se incorporaron tempranamente a la Guerra de los Diez Años, y la zona fue escenario de intensas operaciones militares entre 1869 y 1870.
Figuras relevantes del independentismo cubano, como Carlos Manuel de Céspedes, Máximo Gómez, Antonio Maceo y Calixto García, transitaron y operaron en esta región. Durante la Guerra de Independencia de 1895, el área fue considerada territorio liberado, lo que permitió el establecimiento del taller del periódico El Cubano Libre en la Cueva de Sao Corona, sitio que posteriormente fue declarado Monumento Nacional.
El poblado de Cueto surgió en la primera década del siglo xx con el nombre de El Tres de Jagüeyes. En 1912 adoptó su denominación actual en reconocimiento al jurista José Antolín del Cueto (1854-1929), presidente del Tribunal Supremo de Justicia de la República de Cuba, quien ganó un litigio por tierras a favor del hacendado Andrés Duany frente a la compañía estadounidense Nipe Bay Company, subsidiaria de la United Fruit Company.
Durante la primera mitad del siglo xx, Cueto experimentó un notable crecimiento económico y demográfico. Este desarrollo estuvo vinculado al auge de la industria azucarera local y a su posición estratégica en el cruce de la carretera que comunicaba el oriente de la antigua provincia de Oriente con la ciudad de Holguín, así como al ferrocarril que enlazaba el puerto de Antilla con la ciudad de Santiago de Cuba. En este período se asentaron inmigrantes extranjeros, principalmente españoles, libaneses, sirios y chinos, quienes impulsaron una intensa actividad comercial.
Antes de 1959, el poblado contaba con varias instituciones educacionales, entre ellas una escuela pública, dos privadas, una católica y una protestante de orientación bautista, además de asociaciones y fraternidades de carácter social. Tras el triunfo de la Revolución cubana, las confiscaciones e intervenciones estatales y la emigración de antiguos comerciantes y sus familias, en particular hacia los Estados Unidos, produjeron importantes transformaciones en la estructura económica y social del municipio.
Durante las décadas de 1960 y 1970 se produjeron cambios significativos en el entorno urbano. En los años sesenta se construyó el barrio conocido como La Reforma Urbana, caracterizado por viviendas de concreto organizadas alrededor de un parque, en contraste con las tradicionales casas de madera con techos de planchas metálicas. En la década de 1970 se edificó el reparto Las 108, compuesto por bloques de cuatro plantas de estilo arquitectónico soviético, que sustituyeron a numerosas edificaciones antiguas dentro del casco urbano. En 1976, Cueto quedó oficialmente constituido como municipio con su actual división administrativa.