Sagua de Tánamo: Historia
=== Etapa aborigen ===
El nombre de Sagua de Tánamo tiene un origen aborigen. Comparado con el de Guantánamo, se entiende que “Sagua” podría significar ‘tierra entre ríos’, haciendo referencia a su topografía. Los primeros pobladores colonizadores adoptaron este topónimo al llegar al territorio.
Las referencias más tempranas de la presencia aborigen se remontan a 1513, cuando un bergantín español partió de la bahía de Sagua con el objetivo de someter a los caciques de la región.
La existencia del cacique Guamá en 1522 evidencia que la población aborigen en la zona era considerable, lo cual también fue registrado por Cristóbal Colón en su primer viaje, indicando la numerosa población nativa de este litoral.
Tras la desaparición de los indígenas en las villas circundantes, los colonos recurrieron a la esclavitud africana para suplir la fuerza de trabajo necesaria. La influencia de la Revolución haitiana promovió la emigración de colonos hacia la región oriental de Cuba, incluyendo Sagua de Tánamo. Los franceses se establecieron en lugares como Monte Urrú (actual Monte Ruz) y La Catalina, desde donde se extendieron hasta las tierras sagüeras.
El primer censo de esclavos de 1853 registró 212 esclavos de un total de 1 026 habitantes en el municipio. Los mayores asentamientos de esclavos se encontraban en La Catalina, Vega Larga, San Andrés y Potosí, procedentes principalmente de Guantánamo.
Don Eugenio Revé, de origen francés y natural de Haití, se convirtió en el mayor terrateniente y esclavista de la región. Se asentó en La Catalina, dedicándose al cultivo de café y cacao, además de la cría de ganado y otros cultivos menores. Esta diversificación contribuyó al desarrollo económico de la zona y permitió la formación de una identidad cultural propia.
La ganadería también se desarrolló en extensiones más grandes del territorio debido a la disponibilidad de pastos y agua. A diferencia de otras regiones de Cuba, la economía sagüera no exigía abundante mano de obra esclava, lo que redujo la magnitud de la esclavitud. Sin embargo, evidencias como grilletes, secaderos de café y cementerios indican la existencia del trabajo forzoso y los castigos físicos.
Sagua de Tánamo, bañada por el río homónimo, posee un valle propicio para el cultivo. Desde el siglo xvi se conservan costumbres heredadas de diversas culturas, como la elaboración de casabe, construcción de viviendas de bajareque, uso de achotes en la comida y construcción de canoas.
La referencia más antigua sobre la zona proviene de Don Tomás García, comandante militar y juez pedáneo entre 1848 y 1854, quien registró la superficie del territorio en unas 22 000 caballerías.
El primer fundador reconocido fue Don Hilario Frómeta, quien en 1734 creó los hatos de Cananova y Tánamo para la crianza de ganado vacuno. En 1775, Frómeta abrió el hato de San Andrés. Posteriormente, en 1778, Doña Manuela Jardines y sus hijos establecieron los hatos de Guajenal y Riíto, y en años sucesivos otros hatos como Juan Díaz, Concepción, Peladero, Piñal, Bazán y La Demajagua. Se le considera la “fundadora” por ceder tierras de su finca La Demajagua para el establecimiento del poblado.
En 1794, la población era pequeña, con unos 40 habitantes, fundamentalmente cortadores de madera para el Real Arsenal de La Habana. Para 1804, el núcleo poblacional alcanzaba los 100 habitantes, fomentando el desarrollo económico y social. …