Puruándiro: Historia
Época prehispánica
Hacia el año 1150, tribus chichimecas se establecieron en la región, denominándola Ayotzingo ("lugar de calabacitas"). En 1300, los purépechas vencieron a los chichimecas en una batalla y renombraron el lugar como Puruandirhu, en referencia a las aguas termales. Este nombre perduró hasta la llegada de los españoles.
Período colonial
En 1522, Juan de Villaseñor y Orozco conquistó la región y fundó el asentamiento moderno de Puruándiro. En 1525, la corona española le otorgó la encomienda, y Villaseñor rediseñó el trazo urbano, estableciendo un modelo colonial. Durante el virreinato, Puruándiro se convirtió en un importante centro de haciendas que abastecían de productos agrícolas y ganaderos a los centros mineros del Bajío, como Guanajuato. Hasta 1787, fue alcaldía mayor de Huango, tras lo cual obtuvo su propio ayuntamiento.
Un hito significativo fue la construcción del acueducto por José Mariano de la Piedra en el siglo XVIII, que abasteció de agua potable a la población desde un ojo de agua en la comunidad de «El Sabino Buena Vista». Aunque el acueducto ha caído en desuso, vestigios como «La Sirena», «El Moro» y la «Pila del Agua Potable» aún son visibles.
Independencia y siglo XIX
Durante la Guerra de Independencia de México (1810-1821), Puruándiro fue un bastión insurgente. En 1813, Ignacio López Rayón reorganizó el comercio local para abastecer a las tropas independentistas, lo que provocó ataques realistas a la población. Se cree que Miguel Hidalgo y Costilla pasó una noche en Puruándiro durante su movimiento revolucionario. Tras la independencia, Puruándiro se recuperó rápidamente, destacando en la producción agrícola y el desarrollo de la industria del calzado. En 1822, tenía 14,783 habitantes, y en 1831 se consolidó como cabecera municipal.
En 1855, durante la Revolución de Ayutla, Santos Degollado ocupó Puruándiro, consolidando el control liberal. En 1858, el gobernador Epitacio Huerta la declaró ciudad, y en 1860 se le nombró «Ciudad de Calderón» en honor al político michoacano José María Calderón. Durante la Intervención Francesa (1862-1867), los hacendados locales apoyaron el Imperio de Maximiliano, mientras que la población mantuvo una postura liberal.
Revolución Mexicana y siglo XX
En la Revolución Mexicana, Puruándiro fue un centro estratégico para las fuerzas del coronel Eduardo Gutiérrez. Sin embargo, el 7 de junio de 1912, la ciudad sufrió un incendio devastador. El reparto agrario posterior marcó un período de conflictos entre campesinos y hacendados. En 1921, el gobernador Francisco J. Múgica decretó la afectación de 12,000 hectáreas de la hacienda de San Antonio Arce, aunque Álvaro Obregón redujo esta área. Los agraristas finalmente tomaron posesión de las tierras en 1927 tras intensas luchas.
En el siglo XX, Puruándiro consolidó su economía con la agricultura, la ganadería y la industria del calzado, que sigue siendo relevante hoy en día. En 1965, el presidente Gustavo Díaz Ordaz visitó la ciudad.