El Salvador: Historia
=== Época prehispánica ===
El territorio salvadoreño forma parte del área de Mesoamérica, y se encuentra ubicado en una región que sirvió de paso de objetos e ideas a través del tiempo.
Las primeras evidencias culturales en El Salvador se remontan a ocho mil años, justamente en el período arcaico (8000 a 1500 a. C.), época de grandes migraciones a diversas zonas mesoamericanas, una de ellas en la costa del Pacífico del país.
En el período preclásico temprano (1500—900 a. C.) y medio (900—500~400 a. C.), se asentaron grupos cuya cultura estaba muy conectada con la de Chiapas y la costa pacífica de Guatemala, y probablemente era hablantes de protomixe-zoque o protozoque. En el caso del área de Chalchuapa se han encontrado restos de antiguos asentamientos que datan desde el preclásico temprano; y para el preclásico medio se han encontrado también sitios en lugares como Jayaque o Antiguo Cuscatlán.
En el preclásico tardío (500~400 a. C.—200~250 d. C.), se asentarían grupos mayas (cuya lengua pertenecería al grupo cholano, el mismo al que pertenece al chortí) en la región occidental, existiendo un amplio desarrollo cultural y relaciones de tipo lingüística, escultórica y comercial con las tierras altas de Guatemala, lo que se observa en la cerámica Usulután y la obsidiana. Además, las tres zonas del país (occidental, central y oriental) se encontraban pobladas; y se incrementó la construcción de montículo en lugares como Quelepa, Atiquizaya y El Trapiche.
Sin embargo, a inicios del período clásico temprano (200~250—400 d. C.), ocurre un colapso que provoca el abandono de sitios del preclásico y la fundación de nuevos como Tazumal; mientras que en Quelepa —poblado por Lencas— hubo progreso notable y se establecieron relaciones con poblaciones de tierras altas y del sur del istmo. En algún momento de los siglos IV o V ocurriría la erupción de la caldera del lago de Ilopango que afectaría a las poblaciones del occidente y centro; que a pesar de ello se recuperaría rápidamente. Una de las localidades era Joya de Cerén, ocupada en el siglo VI y cuyos habitantes se vieron afectados por la erupción del volcán Loma de Caldera; también la zona del Lago de Güija fue un lugar de intercambio importante con el occidente de Honduras, valle de Motagua y Petén. Por otra parte, en esa época se establecieron los Cacaopera y Chorotegas en la región oriental.
En el período clásico tardío (del 600 al 950 d. C.), se manifestó un desarrollo cultural evidenciado por la construcción de complejos arquitectónicos, siendo los más representativos: Tazumal, Cara Sucia, Quelepa y San Andrés.
En el período posclásico (950-1521) es caracterizado por la migración de los pueblos nahuas, que ocuparon un estimado de tres cuartas partes del territorio salvadoreño; dándose las primeras migraciones en el posclásico temprano (900-1200), que fundarían sitios como Cihuatan o ampliarían sitios como Tazumal los cuales serían abandonados al final de ese tiempo; luego de lo cual al comienzo del posclásico tardío (1200-1521) se darían las últimas migraciones, de los nonoalca-pipiles.
En esta fase existió la construcción de obras de ingeniería y el comercio a larga distancia; por otra parte, la sociedad se vio marcada por la estratificación, el dominio de un gobernante supremo y la presencia de órdenes militares. El núcleo indígena más importante fue el señorío de Cuscatlán, que se considera el modelo del desarrollo local en este período. …